Un día para decir gracias: así se celebra el Día de la Madre

Los regalos clásicos conviven con nuevas tendencias en una jornada en la que el mejor detalle sigue siendo el afecto

Extremadura
Rocío Cuervas

Como cada primer domingo de mayo, el Día de la Madre se vive de manera especial. Es una jornada dedicada a reconocer su presencia, su apoyo constante y todo lo que representan dentro de las familias. El simple hecho de tenerlas ya es motivo suficiente de celebración.

Durante este día, los regalos siguen siendo una forma habitual de expresar cariño y agradecimiento. En los comercios, los detalles más demandados se reparten entre moda, calzado y accesorios. Pijamas, zapatillas, bolsos o joyas continúan siendo opciones muy elegidas para sorprender a las madres.

También hay quienes apuestan por artículos tecnológicos o más prácticos. Relojes inteligentes y otros dispositivos se cuelan entre los regalos habituales, mientras que los complementos clásicos, como pendientes, mantienen intacto su protagonismo año tras año. 

Según un estudio elaborado por la plataforma Aladinia, el gasto medio en el Día de la Madre se sitúa en torno a los 80 euros. El informe destaca, además, que casi la mitad de los compradores, un 47 %, prefiere regalar experiencias. El bienestar, el autocuidado y el tiempo compartido ganan peso frente a los objetos materiales, con propuestas como masajes, escapadas o actividades pensadas para disfrutar juntos.

Aun así, más allá del tipo de regalo o de su valor económico, el mensaje es el mismo en todos los hogares. Porque hay detalles que no se compran ni se envuelven. Un mensaje que se repite generación tras generación y que hoy vuelve a escucharse con fuerza: gracias, mamá, por estar siempre ahí.