SANIDAD

Los trastornos alimentarios aparecen cada vez a edades más tempranas

Especialistas alertan del aumento de casos en la infancia y advierten de la influencia de las redes sociales, aunque recuerdan que existen múltiples factores detrás de estos problemas

Extremadura
4 Agosto 2026, 14:41 | Actualizado 4 Agosto 2026, 15:49

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), como la anorexia o la bulimia, ya no son un problema exclusivo de la adolescencia. Los especialistas advierten de que cada vez aparecen a edades más tempranas y señalan que detrás de estos trastornos existen factores emocionales, familiares, sociales y culturales que van mucho más allá de la alimentación.

La coordinadora de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria y psiquiatra, María Angustias García, lleva más de dos décadas atendiendo a personas afectadas por estos problemas. La especialista ha explicado que las pacientes, mayoritariamente niñas, tienen una percepción distorsionada de sí mismas: "Ellas no se ven como las vemos los demás".

Perfiles perfeccionistas y factores emocionales

Según ha detallado García, muchas de las menores que desarrollan estos trastornos comparten determinadas características de personalidad. Suelen ser niñas "obsesivas, cumplidoras, preocupadas por el bienestar de los demás, muy obedientes, de buenas notas".

La especialista ha señalado además que los problemas pueden comenzar a gestarse durante la infancia y estar relacionados con factores como la baja autoestima, los conflictos familiares, la sensación de no sentirse queridas o las dificultades para gestionar las emociones.

En la misma línea, el psicólogo Emilio Vázquez ha advertido de la importancia que se otorga a la imagen física desde edades tempranas. "Valorar la delgadez, el estado de forma, desde muy jóvenes, desde muy niños", ha señalado.

El impacto de los mensajes cotidianos y las redes sociales

Los expertos recuerdan que algunos comentarios aparentemente inofensivos pueden resultar perjudiciales para menores especialmente vulnerables. Vázquez ha recomendado evitar expresiones relacionadas con el peso corporal, como "no decir qué guapa estás, estás delgada, comentarios de este tipo que pueden ser muy dañinos aunque se hagan con buena intención".

Por su parte, María Angustias García ha incidido en la necesidad de dedicar tiempo de calidad a los hijos. Entre otros aspectos, ha destacado la importancia de compartir "tiempo de comida, de estar con los hijos, de jugar con ellos".

El psicólogo también ha explicado que determinadas conductas pueden reforzarse cuando generan atención por parte del entorno. "Percibe que lo que está haciendo genera atención, ya sea positiva o negativa, también puede reforzarlo de alguna manera", ha indicado.

Además, ambos especialistas coinciden en que las redes sociales han contribuido a amplificar el problema y a reducir la edad de aparición de estos trastornos. A través de internet, muchos menores tienen acceso a contenidos relacionados con dietas extremas, control de peso o conductas de riesgo, mientras que los propios adultos también están expuestos a esos mensajes.

Detectar las señales de alarma cuanto antes

Los especialistas recomiendan prestar atención a comportamientos como la preocupación excesiva por el peso, la práctica compulsiva de ejercicio físico, saltarse comidas de manera habitual o pesarse constantemente.

A pesar de la complejidad de estos trastornos, los expertos recuerdan que la recuperación es posible, aunque suele requerir tratamientos prolongados. Según María Angustias García, el proceso puede extenderse entre uno y siete años, pero insiste en que existen pacientes que logran una recuperación completa.

Para ello, considera fundamental la implicación de todos los entornos que rodean al menor. "Trabajar todos, los padres, el colegio y nosotros", ha concluido.