INCENDIO FORESTAL
Las lluvias previstas acelerarán la extinción del incendio, pero preocupa el arrastre de cenizas
La Diputación de Cáceres ya trabaja en el envío de dos camiones cisterna para abastecer a las alquerías de El Gasco, Martilandrán y La Fragosa
La evolución del incendio apunta a una buena noticia: las lluvias previstas para este lunes podrían acelerar los tiempos para llegar a su extinción. Sin embargo, esa esperanza llega acompañada de una preocupación que ya se escucha en todas las alquerías: el arrastre de cenizas. En Las Hurdes saben bien lo que significa, porque lo han vivido en otras ocasiones, pero esta vez la magnitud del incendio multiplica el riesgo.
Temor a que la lluvia arrastre la ceniza hacia captaciones y cauces
Las precipitaciones pueden provocar que la enorme cantidad de ceniza acumulada en las laderas termine arrastrada hacia captaciones de agua, arroyos y depósitos, afectando a la calidad del suministro y obligando a activar medidas de emergencia. En zonas como Avellanar, donde el paisaje es ahora devastador, el miedo es evidente: la tierra está desnuda, el monte ha perdido su protección vegetal y cualquier tormenta puede mover toneladas de material quemado.
La Diputación de Cáceres ya trabaja en el envío de dos camiones cisterna para abastecer a las alquerías de El Gasco, Martilandrán y La Fragosa, donde el suministro podría verse comprometido si la lluvia arrastra ceniza hacia los puntos de captación. Además, se estudia la posibilidad de instalar diques de contención en zonas estratégicas para frenar el avance de los sedimentos y evitar que lleguen a los cauces principales.
