PREMIOS PRINCESA DE ASTURIAS

La Princesa Leonor apela a la "esperanza" frente al "desencanto" de los jóvenes y los "extremismos"

Felipe VI recuerda que la democracia "requiere de un compromiso diario" y no se agota en las elecciones del 29 de noviembre

Nacional

Raúl Terrel / Europa Press El Presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, la Princesa Leonor, el Rey Felipe VI, la Reina Letizia y la Infanta Sofía en la entrega de los Premios Princesa de Asturias 2026

23 Octubre 2026, 20:24 | Actualizado 23 Octubre 2026, 22:13

La Princesa Leonor ha apelado a la "esperanza" en estos tiempos de "incertidumbre" y "caos" en los que los jóvenes, ha reconocido, sienten "desencanto" y también perciben "falta de expectativas" a la hora de planificar su futuro y de contar con empleo o una vivie. Lo ha dicho durante su discurso en la entrega de los Premios Princesa de Asturias 2026 en Oviedo.

La Princesa de Asturias ha arrancado con una referencia al pasado, a la primera entrega de los premios en 1981 y al mensaje que, en nombre de María Zambrano, galardonada entonces y que vivía en el exilio, leyó José Ortega Spottorno. Esta se dirigió a Felipe VI, entonces aún príncipe y de tan solo 13 años, para decirle que en él "se enciende una luz en la que aletea una presencia donde se juntan lo joven y lo inédito, esperanza de una historia que se abre".

Según ha explicado, ha querido recuperar este mensaje que hablaba de esperanza para pensar "en lo que ofrece ante las preguntas que muchos nos hacemos hoy". "Los jóvenes nos hacemos preguntas", ha admitido la Princesa Leonor con "una mezcla de vértigo e ilusión".

"Cómo mantener el entusiasmo en estos tiempos de desencanto social profundo, de descreimiento y desigualdades, de conflictos, extremismos, populismos, guerras tecnológicas, híbridas, realidades líquidas, realpolitik, amenazas, incertidumbre, todo amplificado en las redes sociales... los números macroeconómicos y el coste de la vida", ha planteado.

La hija mayor de los Reyes, que han seguido su intervención con atención y con visible orgullo al igual que la Infanta Sofía, ha incidido en que son también tiempos "de esfuerzo y de trabajo callado de muchos, de perseguir la autenticidad frente a lo virtual, de debatir sobre el valor de la imperfección humana frente a la pretendida perfección de la máquina".

Los jóvenes de su generación, ha añadido, también se plantean cómo afrontar "semejante complejidad", cómo digerir "la velocidad y el desencanto, lo que muchos consideran falta de expectativas e imposibilidad de planear una vida, tener un buen trabajo, una casa...", mencionando así uno de los principales debates de las últimas semanas en España y que ha llevado a acampadas en muchas ciudades de todo el país. "Pero ante semejante caos", ha querido mostrarse "ni ilusa ni apocalíptica, ni cínica ni dramática", sino sincera para defender la importancia de observar los logros alcanzados por los galardonados en esta edición y también la "necesidad de confiar".

Por tercer año consecutivo, ha recaído en la Princesa Leonor realizar el elogio de los galardonados en las ocho categorías de los premios, tras haber protagonizado por primera vez en solitario, sin la compañía de Felipe VI y Letizia, la tradicional recepción a todos ellos que ha tenido lugar este mañana en el Hotel de la Reconquista.

El recurre a la Transición

El Rey Felipe VI ha recurrido una vez más al espíritu de la Transición y la "altura de miras" de sus protagonistas para recordar que la democracia no se acaba el próximo 29 de noviembre cuando los españoles están llamados a las urnas sino que requiere de un "compromiso diario" de todos para seguir preservando las instituciones y garantizando la convivencia.

Desde la tribuna del Teatro Campoamor de Oviedo y para cerrar un año más la entrega de los Premios Princesa de Asturias, del monarca ha subrayado que el ejercicio de la democracia en una "sociedad madura" como la española requiere tiempo. "No se agota en unas elecciones como las que pronto viviremos, donde los ciudadanos tendrán, una vez más, la altísima responsabilidad de definir la orientación política de nuestro país", ha subrayado.

La democracia, ha proseguido en su argumentación el Rey, "requiere de un compromiso diario, cívico y exigente, de un cuidado de sus formas e instituciones, para seguir garantizando nuestra convivencia, para alumbrar esa búsqueda del bien común que atienda y equilibre los legítimos intereses de todos los ciudadanos".

La Transición, ha resaltado una vez más el monarca, "fue un proceso complejo, basado en la generosidad y en la altura de miras" y que permitió a los españoles "nada menos que pasar pacífica y admirablemente de la dictadura a las libertades". Este proceso se cimentó en la Constitución de 1978, "capaz de acoger a todos los españoles sin distinción alguna".

El camino, ha agregado, "sigue adelante", "se renueva año tras año" y "nos obliga a todos a ser humildes, a mantenernos alerta, a renovar también como ciudadanos nuestra constante voluntad de aprender y mejorar".