ANIVERSARIO

El MNAR: 40 años entre arqueología, luz y arquitectura

El edificio diseñado por Rafael Moneo celebra cuatro décadas convertido en referente internacional de la arquitectura y en pieza fundamental para comprender la Mérida romana

Mérida

Canal Extremadura Museo Nacional de Arte Romano

18 Septiembre 2026, 15:20 | Actualizado 18 Septiembre 2026, 15:33

El Museo Nacional de Arte Romano (MNAR) de Mérida cumple 40 años. Cuatro décadas como uno de los grandes referentes del patrimonio histórico y arqueológico y como hogar de piezas únicas recuperadas del pasado romano de la ciudad.

Son también 40 años de un edificio que se ha convertido en un referente de la arquitectura internacional. Mérida encontraba así un espacio a la altura de los restos arqueológicos de su conjunto monumental, pero el reto iba mucho más allá de disponer de un lugar donde exponerlos: había que conseguir que arquitectura, arqueología y museografía convivieran.

Uno de los elementos fundamentales de aquella concepción fue la luz natural. El que fuera director del MNAR entre 1985 y 2017, José María Álvarez, ha recordado las indicaciones trasladadas entonces al arquitecto:"Y le dijimos a Rafael Moneo: no queremos un museo ciego, queremos un museo en el que penetre la luz, en cascada... No os preocupéis, porque ya lo tengo previsto y vamos a hacer lucernarios que provocan la luminosidad del museo, una de las grandes conquistas del museo".

Un museo concebido desde sus cimientos

La actual directora del MNAR, Trinidad Nogales, también ha destacado el privilegio que supuso participar en aquella etapa: "Trabajamos mucho esos años y me siento muy afortunada por tener la oportunidad de trabajar en la creación de un museo desde el principio".

La unión entre arquitectura y arqueología terminó siendo decisiva. Las piezas encontraron un espacio expositivo acorde con su valor histórico y el propio edificio acabó convertido en otra de las grandes obras que contemplar durante la visita.

Su arquitecto, Rafael Moneo, quedó desde entonces estrechamente ligado al museo, a Mérida y a Extremadura. El propio Moneo ha destacado en sus visitas a la ciudad la importancia que tuvo esta obra en su trayectoria profesional: "Yo creo que ha sido muy importante, casi que definitivo en mi carrera".

Un edificio que convive con la ciudad romana

El entonces director, José Álvarez Sáenz de Buruaga, y su sucesor, José María Álvarez, junto con un amplio equipo de arqueólogos, estudiaron con Moneo los restos descubiertos en el solar. Fueron años de intenso trabajo en los que hubo que resolver uno de los principales desafíos del proyecto: conseguir la convivencia entre el yacimiento arqueológico y el nuevo edificio.

La cripta del museo constituye uno de los mejores ejemplos de aquella solución. El arquitecto y colaborador de Moneo Rafael Mesa ha subrayado su trascendencia:"Y ha servido de ejemplo no solo para Mérida, sino para cualquier intervención en un yacimiento arqueológico".

Pero el proyecto también resolvió otros desafíos: aprovechar la luz, jugar con las perspectivas y, sobre todo, contar la historia de Augusta Emerita y de la vida durante la época romana de una manera clara y comprensible para el visitante.

Cuatro décadas después, y con la ampliación del museo ya terminada, el MNAR abre una nueva etapa. A la historia de las piezas que custodia y a la propia memoria de su arquitectura se suma ahora la de quienes han trabajado entre sus muros y la de cada visitante que, durante estos 40 años, ha recorrido sus salas.