PAU
La UEx no usará detectores de pinganillos durante los exámenes de la PAU
La Universidad descarta por ahora la radiofrecuencia, aunque refuerza la vigilancia presencial y la prohibición de llevar dispositivos electrónicos como relojes digitales durante las pruebas
La Universidad de Extremadura (UEx) no incorporará en la convocatoria de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de este año sistemas de detección de dispositivos mediante radiofrecuencia, apostando por mantener los controles tradicionales basados en la vigilancia presencial y el cumplimiento estricto de la normativa.
Según han explicado desde la institución académica, este tipo de tecnología se encuentra actualmente en fase de pruebas y su implantación requiere una adaptación normativa previa. No obstante, desde la UEx no descartan su posible aplicación en futuras convocatorias.
Mientras tanto, la universidad insiste en que se adoptan todas las medidas necesarias para prevenir el fraude durante los exámenes, recordando que está "terminantemente prohibido" el uso o incluso la exhibición de dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, relojes inteligentes o cualquier otro aparato. La UEx recomienda no acudir al examen con este tipo de materiales. En caso de llevarlos, los alumnos deberán depositarlos completamente apagados en un espacio habilitado, generalmente en la parte delantera del aula. Estos dispositivos no pueden permanecer visibles ni al alcance durante la prueba, y su incumplimiento conlleva la expulsión inmediata y la calificación de cero.
La vigilancia durante los exámenes es presencial y constante
El profesorado debe permanecer atento y recorrer el aula de forma continua, con un mínimo de más de dos vigilantes por clase, una cifra que se ajusta en función del tamaño del grupo. Esta organización permite garantizar la supervisión permanente, incluso en caso de incidencias puntuales.
De este modo, la Universidad de Extremadura mantiene un modelo basado en la supervisión directa y en la responsabilidad del alumnado, a la espera de que la futura implantación de tecnologías como la detección por radiofrecuencia cuente con el respaldo técnico y legal necesario.


