AGRICULTURA
La cosecha de ciruela cae más de la mitad en Extremadura
UPA-UCE atribuye el desplome al cambio climático y a la falta de mano de obra, mientras el sector teme por la rentabilidad
En plena campaña de recogida de la fruta de hueso, la preocupación se centra en la ciruela. Los productores estiman pérdidas de más del 50% de la producción este año, especialmente en las variedades tempranas. El cambio climático y la falta de mano de obra, según UPA-UCE Extremadura, están complicando la rentabilidad de estos cultivos.
La caída ya es evidente en el campo. El productor Javier Ramos ha detallado que "Variedades que se han recogido la semana pasada. En este caso yo tengo las Splendor y el año pasado cogí 60 mil kilos y este año he cogido 20 mil". Una reducción que refleja el impacto de una campaña marcada por condiciones meteorológicas adversas.
Las lluvias de enero y febrero no solo retrasaron labores como la poda, sino que provocaron un estrés hídrico que ha afectado al desarrollo del cultivo, retrasando la floración hasta abril. A esto se suma el adelanto de la recolección por las altas temperaturas. El secretario general de UPA-UCE Extremadura, Óscar Llanos, ha advertido que "Es el cambio climático, que lo tenemos aquí. Tenemos unas temperaturas muy altas en los meses de abril y mayo a la hora del cuajado y de la floración".
Ramos también ha explicado que "Floración atrasada y anticipada la recolección... menor calibre en la fruta temprana, que es muy importante para poder salir a los mercados a competir. Si tienes calibres más pequeños la fruta se comercializa peor. Y menos producción, porque menos calibre, menos peso", lo que agrava aún más la pérdida de ingresos.
Precios al alza, pero insuficientes
El sector prevé que los precios suban, pero considera que no será suficiente para compensar la caída de producción. En cambio, el melocotón y la nectarina mantienen cifras similares a las del pasado año. Desde UPA reclaman una mayor transparencia en la cadena alimentaria para equilibrar márgenes.
En este sentido, Llanos ha criticado que "Que la distribución no se lleve la gran parte del pastel. No podemos permitir que un consumidor esté pagando 5 y 6 euros por kilo de un melocotón que a un agricultor se le está pagando en torno a 80 o 90 céntimos".
La preocupación también alcanza a la picota del Jerte, ya que a una producción de cereza ya reducida se suman los efectos de los granizos del pasado domingo. Sin embargo, el principal problema sigue siendo estructural: la escasez de trabajadores.
Llanos ha alertado de que "Pasa muchas veces en muchas explotaciones, y eso no suena, que la fruta se queda en el campo", una situación que provoca que parte de la producción no llegue a recogerse a tiempo y se convierta en pérdidas directas para el agricultor.
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