CENTRAL NUCLEAR ALMARAZ
Almaraz, el largo camino que la mantiene operativa hasta 2030
La publicación de la prórroga en el BOE cierra un proceso marcado por el debate energético, la presión fiscal y el respaldo social de la zona
Tras más de un año de pulso entre las propietarias de la central, Iberdrola, Endesa y Naturgy, y el Ministerio para la Transición Ecológica, se pone fin a un trámite que, oficialmente, comenzó a finales del pasado año. El 30 de octubre de 2025, las tres compañías solicitaron la prórroga de la autorización de explotación de la Central Nuclear de Almaraz hasta 2030. Ocho meses después, el 16 de julio de 2026, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) emitió un informe favorable a la renovación.
Un mes más tarde, el Gobierno ha validado ese informe y ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la prórroga de explotación de la central hasta el 8 de junio de 2030.
Esta es la segunda prórroga que el Ejecutivo concede a las propietarias de la planta. En marzo de 2019, Iberdrola, Endesa y Naturgy alcanzaron un acuerdo con la empresa pública Enresa y fijaron un calendario de cierre para los dos reactores de Almaraz, previsto inicialmente para 2027 y 2028. En aquel momento, la licencia de explotación vigente expiraba en junio de 2020.
Un respaldo social creciente
Las voces contrarias al cierre de la central extremeña llevan años haciéndose oír. Sin embargo, el respaldo de los vecinos de la comarca, de los trabajadores y de una parte significativa de la sociedad extremeña ha ido aumentando con el paso del tiempo hasta convertirse, prácticamente, en un clamor mayoritario.
Ese apoyo quedó patente en la multitudinaria manifestación celebrada el 18 de enero de 2025 en defensa de la continuidad de la planta. Entonces, el presidente de la Plataforma Sí Almaraz, Fernando Sánchez, aseguró que se nos va a escuchar y nosotros no contemplamos otra vía que no sea la continuidad de la central. Frente a estas posiciones, los grupos ecologistas han intensificado sus peticiones de cierre a medida que se acercaba la fecha prevista para el cese de actividad. Sus representantes han insistido en que se trata de una tecnología inexperta que mejora en base a incidentes y accidentes continuos.
El debate llega a Madrid
A nivel institucional, la Junta de Extremadura ha mantenido una posición constante en defensa de la continuidad de la instalación. La presidenta extremeña, María Guardiola, ha defendido esta postura al afirmar que hay que luchar por esos puestos de trabajo, hay que luchar por Almaraz para que no se cierre.
La tensión, sin embargo, se trasladó durante el último año a Madrid, donde se abrió un intenso debate sobre la fiscalidad que soportan las centrales nucleares. En ese contexto, el consejero delegado de Iberdrola, José Boga, reclamó adecuar las cargas fiscales que hoy reciben las nucleares a ese alargamiento de la vida. Por su parte, el CEO de Iberdrola España, Mario Ruiz-Tagle, advirtió de que vamos a pagar más en impuestos que lo que vamos a cobrar de la energía. Desde el Gobierno, la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, respondió que si las empresas quieren hacer una propuesta les está costando porque no llega.
Finalmente, el 30 de octubre de 2025, las eléctricas formalizaron la solicitud de renovación. Entonces, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, defendió la iniciativa al afirmar que Por responsabilidad social y porque esta energía es necesaria para mantener el país en marcha y ofrecer un servicio seguro y barato... por eso hemos pedido la continuidad de Almaraz.
El informe favorable del CSN desbloquea el proceso
Durante estos meses se han sucedido las visitas de eurodiputados a la central, los encuentros institucionales en Bruselas, las reuniones con administraciones y distintos actos de protesta a favor y en contra de la continuidad de la planta. El punto de inflexión llegó el 16 de julio de 2026, cuando el CSN emitió un informe favorable para la renovación de la autorización. La subdirectora de Instalaciones Nucleares del organismo, Cristina Les Gil, explicó que el objetivo es verificar que la central se mantiene bajo los más estrictos controles de seguridad.
Tras recibir ese aval técnico, el Gobierno ha tardado un mes en completar la tramitación y publicar oficialmente la prórroga que permitirá a Almaraz continuar operando hasta junio de 2030.
