Extremadura reivindica más inclusión real en el Día de la Discapacidad
Este lunes se habla de discapacidad, pero sobre todo de personas. De su día a día, de sus logros y también de las barreras que aún persisten en cuestiones básicas
Este lunes se habla de discapacidad, pero sobre todo de personas. De su día a día, de sus logros y también de las barreras que aún persisten en cuestiones tan básicas como acceder a un empleo o entrar en un edificio sin dificultades.
Ejemplos de inclusión en el empleo
Daniel Cardenal tiene 38 años y lleva trabajando desde los 17. Su historia es la de muchos: la de alguien que ha encontrado en el empleo una herramienta clave para ganar independencia y derribar obstáculos.
“Tener una vida realizada y dinero para poder tener un coche”, explica, dejando claro que trabajar no es solo una cuestión económica, sino también de autonomía personal.

El empleo ha sido, precisamente, una de las principales reivindicaciones en el acto institucional del Día Nacional de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad. Desde el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad en Extremadura destacan que se están dando pasos en la buena dirección.
Mejoras en diferentes ámbitos
Pedro Calderón, presidente de CERMI y Plena Inclusión Extremadura, asegura que los avances son palpables: “Tenemos vigente un plan de empleo con la Consejería de Economía y Empleo de la Junta de Extremadura que está dando muy buenos resultados”. Además, subraya que, al igual que mejora el acceso al trabajo para el conjunto de la sociedad, también debe hacerlo para las personas con discapacidad.
Desde la Junta de Extremadura también apuntan a mejoras en otros ámbitos. La consejera de Salud y Atención a la Dependencia, Sara García Espada, destaca el refuerzo de los recursos: “Hemos aumentado las plazas en atención temprana, en habitación funcional y en todos los servicios que las personas con discapacidad en Extremadura necesitan”.

Quedan cosas por hacer
Sin embargo, el camino hacia la plena inclusión está lejos de completarse. Entre las asignaturas pendientes, el propio colectivo insiste en la necesidad de tener más voz en la toma de decisiones. “Que los poderes públicos nos den participación en el diseño de las políticas públicas para que respondan a nuestras necesidades reales”, reclama Calderón.
En Extremadura, cerca de 111.000 personas tienen algún tipo de discapacidad. Detrás de esa cifra hay historias como la de Daniel, pero también una demanda común: igualdad de oportunidades, accesibilidad real y participación activa en las decisiones que afectan a sus vidas.


