PRECIOS
El combustible se dispara en pleno verano: llenar el depósito cuesta hasta 15 euros más
El gasóleo ha subido más de 30 céntimos por litro y la gasolina cerca de 20, impulsados por el encarecimiento internacional del petróleo y el fin de las bonificaciones fiscales
El verano está dejando un importante encarecimiento de los carburantes en Extremadura. Coincidiendo con uno de los periodos de mayor movilidad del año, los precios del gasóleo y la gasolina han registrado fuertes subidas durante el último mes, alcanzando niveles que no se veían desde marzo.
Según los datos del sector, el litro de gasóleo ha pasado de una media de 1,56 euros a principios de julio a alcanzar esta semana los 1,865 euros, lo que supone un incremento de 30,5 céntimos por litro, un 19,55% más. En el caso de la gasolina, el precio ha aumentado desde los 1,53 euros hasta los 1,727 euros por litro, una subida de 19,2 céntimos, equivalente al 12,51%. La consecuencia directa para los conductores es un mayor gasto cada vez que pasan por el surtidor. Llenar un depósito medio cuesta actualmente entre 9 y 15 euros más que hace apenas un mes, una diferencia especialmente significativa en plena operación verano.
Además, algunas estaciones de servicio de la región han llegado a rozar de nuevo los dos euros por litro en determinados combustibles, acercándose a los máximos registrados en momentos de especial tensión en los mercados energéticos.
Las gasolineras también sufren el encarecimiento
Desde el sector aseguran que las estaciones de servicio también están notando el impacto de esta escalada de precios. Los empresarios explican que el coste de compra del combustible depende de la cotización internacional marcada por la agencia Platts, referencia mundial para la comercialización de productos petrolíferos. "Las subidas o bajadas dependen de que nuestro precio de compra suba o baje, y depende de ese precio internacional que marca la agencia Platts", explica Víctor Nebreda, secretario general de AEVECAR.
Los propietarios de las gasolineras señalan que la adquisición de cada tanque de combustible puede suponer una inversión cercana a los 50.000 euros, a la que posteriormente se añaden los correspondientes impuestos.
Fernando Mena, presidente de ASEREX, destaca la diferencia respecto a los precios registrados hace un año. "Los precios que teníamos en los surtidores eran una media de 1,50 euros en gasóleo A y 1,50 en gasolina 95. Los precios actuales son de 1,90 y 1,75 euros respectivamente, lo que supone un 26% y un 16% más, lo cual es una barbaridad", señala.
El fin de las ayudas fiscales y los conflictos internacionales
El sector atribuye la escalada de precios tanto al encarecimiento internacional de los productos petrolíferos como a la desaparición de las rebajas fiscales que contribuyeron a contener los precios en meses anteriores. A pesar de las subidas, los márgenes comerciales de las estaciones de servicio suelen situarse entre los 9 y los 12 céntimos por litro, por lo que los empresarios también se consideran afectados por la volatilidad del mercado.
Desde las estaciones de servicio aseguran que cuando los precios bajan se registra un mayor volumen de ventas, mientras que con los actuales niveles el consumo se resiente incluso en plena temporada turística. Las previsiones del sector apuntan además a que los carburantes podrían seguir encareciéndose en los próximos meses. Algunos operadores estiman que los combustibles podrían aumentar al menos otros diez céntimos por litro de aquí a octubre.
Consejos para reducir el gasto
Ante esta situación, la Unión de Consumidores de Extremadura recomienda adoptar medidas para reducir el gasto, como moderar la velocidad, hacer un uso eficiente del aire acondicionado, mantener una correcta presión de los neumáticos y comparar precios entre estaciones de servicio antes de repostar. Estas pequeñas acciones pueden ayudar a amortiguar el impacto de una factura de combustible que sigue al alza.
