El asma afecta hasta al 10% de la población en España

El Día Mundial del Asma, que se celebra este 5 de mayo, pone el foco en el acceso universal a inhaladores antiinflamatorios como medida clave para mejorar el control de la enfermedad

Extremadura
Día Mundial del Asma
Redacción Canal Extremadura
5 Mayo 2026, 10:34 | Actualizado 5 Mayo 2026, 10:39

El Día Mundial del Asma se celebra cada año el primer martes de mayo y, en 2026, tiene lugar este 5 de mayo. La jornada fue impulsada por la iniciativa global GINA (Global Initiative for Asthma), con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de concienciar sobre esta enfermedad respiratoria crónica, mejorar su control y reducir las complicaciones asociadas.

El lema de este año pone el foco en la necesidad urgente de garantizar el acceso a inhaladores antiinflamatorios para todas las personas con asma, una medida clave para mejorar el control de la enfermedad y prevenir crisis evitables.

Con motivo de esta conmemoración, la fecha se utiliza para difundir información práctica sobre síntomas, prevención y tratamiento, así como para recordar que un buen control del asma reduce de forma significativa las crisis y las complicaciones.

Una enfermedad frecuente en España

En España, el asma afecta a entre un 5% y un 10% de la población, según los datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). En el caso de los adultos, la prevalencia media se sitúa en torno al 5%, lo que equivale a entre 2,5 y 3 millones de personas afectadas.

En la población infantil, el porcentaje puede alcanzar hasta el 10%, con una mayor incidencia entre escolares, especialmente en el grupo de 6 a 7 años, donde la prevalencia ronda el 9,9%.

Factores de riesgo y causas

Los especialistas explican que el asma en España sigue los patrones globales, con una combinación de factores genéticos y ambientales que provocan una inflamación crónica de las vías respiratorias.

Entre los principales factores de riesgo destacan la predisposición genética y la atopia, especialmente en personas con antecedentes familiares de asma o de otras enfermedades alérgicas como la rinitis o el eccema.

A estos factores se suman los alérgenos ambientales más comunes, como los ácaros del polvo, el polen, la caspa de mascotas o el moho, así como la contaminación atmosférica, el humo del tabaco, activo o pasivo y la obesidad, presentes en hasta el 50% de los casos no controlados.

Desencadenantes de las crisis asmáticas

Las crisis de asma pueden verse desencadenadas por infecciones respiratorias virales, como los resfriados, el ejercicio en ambientes fríos, el estrés emocional o la exposición a irritantes laborales, como productos químicos o polvo.

Asimismo, algunos medicamentos, como la aspirina, pueden provocar síntomas en personas especialmente sensibles. En España, los expertos consideran que la urbanización y la denominada “hipótesis de la higiene”, que relaciona una menor exposición infantil a microorganismos con un mayor riesgo de enfermedades alérgicas, explican el aumento de la prevalencia del asma hasta niveles del 5% al 10%, similares a los registrados en comunidades como Extremadura.