Día Nacional del Donante
Dos trasplantes y una donación clave marcan la historia de Raquel
En el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, una técnica pionera permite a su marido donarle un riñón pese a no ser compatible, tras un primer trasplante de hígado.
Hoy se conmemora el Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos y, con motivo de esta jornada, conocemos la historia de Raquel Gutiérrez, una mujer que ha recibido dos trasplantes, de hígado y riñón, y que hoy disfruta de una nueva oportunidad de vida gracias a la donación en vida de su marido, posible mediante una técnica médica innovadora.
Raquel padece una enfermedad hereditaria, la poliquistosis hepatorrenal, que afectó de forma progresiva a ambos órganos. En 2015 fue sometida a un trasplante hepático, una intervención que evolucionó favorablemente. Sin embargo, hace nueve meses, su estado empeoró y necesitó con urgencia un trasplante de riñón.
Un trasplante urgente y una solución innovadora
Ante la gravedad de la situación, su marido, Manuel Ruiz, se ofreció de inmediato como donante. No obstante, las pruebas de compatibilidad resultaron negativas, lo que obligó al equipo médico a buscar alternativas. Fue entonces cuando conocieron una técnica pionera de trasplante de donante vivo incompatible, por lo que fueron derivados a otra comunidad autónoma.
Raquel ha explicado que el procedimiento se llevó a cabo en Barcelona:
“En Barcelona, en la Fundación PuigVert, trasplantan de donante vivo incompatible. Me hicieron una plasmaféresis, cambian el plasma y luego otro tratamiento inyectado por las noches”, ha detallado.
Gracias a este proceso, Manuel pudo finalmente donar su riñón a su mujer. Él mismo ha subrayado el significado personal de su decisión:
“Lo mejor que he podido hacer yo por mi mujer y por mis hijos. Es lo primero que pensé, que iba a hacer algo muy importante por mi familia”, ha afirmado.
Recuperación y agradecimiento
Actualmente, ambos se encuentran en buen estado de salud. Raquel ha destacado que su recuperación progresa de forma positiva, aunque recuerda que se trata de un proceso largo:
“Además, cada día voy viendo que voy mejorando. La recuperación es un año y ya noto que aguanto más”, ha añadido.
En los próximos meses celebrarán el primer aniversario del trasplante renal, una fecha que simboliza el mejor regalo posible: donar vida. Una historia que pone rostro al valor de la donación de órganos y tejidos, especialmente en una jornada destinada a reconocer la generosidad de quienes hacen posible seguir viviendo.
