SALUD
Aumentan las picaduras de garrapatas en verano
El calor adelanta su aparición y eleva el riesgo de enfermedades, mientras expertos piden extremar la prevención en actividades al aire libre y con mascotas
Este verano es especialmente importante prestar atención a las garrapatas, unos parásitos cuya actividad se ha adelantado debido a las altas temperaturas. Tanto personas como animales son vulnerables a sus picaduras, que pueden transmitir enfermedades potencialmente graves.
De hecho, según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, se ha registrado la cifra más alta de visitas a urgencias por picaduras de garrapatas desde 2017. El epidemiólogo Ignacio Pérez ha señalado que “Hacer más trekking, más caminata, etcétera. Eso nos hace que estemos más expuestos a estos artrópodos”.
Más calor, mayor riesgo
El incremento de las temperaturas está favoreciendo su proliferación, especialmente en entornos naturales. Los expertos advierten de que “La proliferación de estos parásitos ha aparecido con anterioridad, ya que las altas temperaturas crean un escenario favorable para ellos, sobre todo en parajes naturales”.
Además, el cambio climático influye directamente en su ciclo de actividad. Según han explicado los especialistas, “Se ha visto que con el cambio climático, los inviernos son cada vez muchísimo más cortos y las épocas de verano cada vez son más largas y, por supuesto, son más activas las garrapatas para poder picar”. Las picaduras pueden transmitir enfermedades como la enfermedad de Lyme o la fiebre botonosa. Si no se detectan y tratan a tiempo, pueden derivar en problemas de salud importantes. En este sentido, los expertos recuerdan que “Hay que diagnosticarlas, tratarlas, hay que diferenciarlas porque son enfermedades que pueden dar síntomas parecidos a muchas otras”.

También un riesgo para las mascotas
Las garrapatas no solo afectan a las personas, sino también a los animales domésticos. De hecho, las mascotas pueden actuar como vía de entrada de estos parásitos en los hogares. La veterinaria María Bermejo ha advertido que “Pero sí que también hay enfermedades son también zoonóticas a través de las garrapatas y los perritos. Aunque no las encontremos pero palpar heridas”.
Por ello, los especialistas insisten en la importancia de extremar la vigilancia y revisar con frecuencia a los animales, incluso cuando no se detecten garrapatas a simple vista.
Prevención clave
Para evitar problemas, es fundamental adoptar medidas de prevención. Entre ellas, destacan el uso de repelentes, ropa adecuada en salidas al campo y collares antiparasitarios en el caso de las mascotas. Pequeños gestos que pueden marcar la diferencia frente a unos parásitos cada vez más presentes y activos, impulsados por un clima más cálido que favorece su expansión.


