LITERATURA
Millanes Rivas publica "El manantial de la alegría", sobre el Ecce Homo de Borja
En “El manantial de la alegría”, el autor y su pareja viajan a Borja para preguntarse de quién es el patrimonio, por qué ríe el mundo y quién ganó dinero con el Ecce Homo de Cecilia Giménez.
Cedida Portada del libro y Ecce Homo
"Paula se ducha y yo escribo en la mesa de la habitación, es algo que practico poco pero me encanta, escribir en los hoteles como un personaje de Hopper. La cama deshecha. Con la ventana abierta el tráfico se oye tanto como cerrada, por la puerta del edificio pasa una carretera nacional. Mi codo roza la esquina de un libro de Goya que traje. Hoy vemos el Ecce Homo: ¿llorará Paula?".
Lo escribe, en Zenda, Millanes Rivas.
Llorar. No reírse.
Porque a ese fresco, el Ecce Homo que Elías García Martínez pintó hacia 1930 en el Santuario de la Misericordia y que Cecilia Giménez restauró en 2012, el mundo lleva años respondiéndole con carcajadas: memes, merchandising, selfies, una ópera cómica en Las Vegas. Cecilia murió el 29 de diciembre de 2025, antes de que este libro llegara a las librerías. El manantial de la alegría (Lengua de Trapo) cuenta el viaje de un autor y su pareja, experta en arte, a Borja para escribir sobre lo sucedido, y se pregunta por qué ríe todo el mundo, quién se llevó el dinero y de quién es el patrimonio de todos.
Hay un vaivén de títulos (Ecce Homo, Gracia divina, Ese hombre, que según Millanes Rivas suena a Ecce Homo y también a Rocío Jurado, hasta aterrizar en El manantial de la alegría); una novela que quería empezar por el principio, así que se fue a la fuente primaria, aquel Nuevo Testamento de la primera comunión, leyó los cuatro evangelios y copió lo subrayado; un cuaderno de trabajo rotulado La paisajista; y una noche en la que se durmió fantaseando con que le rechazaban la novela.
"A veces al viajar en el coche me fijo en el paisaje y me pregunto qué destacarán de él los pintores de la zona y qué los pintores más lejanos, si la manera de retratar Madrid que tiene Antonio López es por la proximidad y habitabilidad del lugar —Richard Estes en Nueva York—".
Paula le pregunta si se puede escribir de algo que no sean las emociones.
Lo que sí decimos, en esta entrevista, es que el Ecce Homo de Cecilia es una obra de arte.