CONSUMO
UCE pide reducir el desperdicio de alimentos en los hogares
La Unión de Consumidores de Extremadura recuerda que España desperdicia más de 1.100 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas al año y reclama responsabilidad a toda la cadena alimentaria
Neosiam de Getty Images Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos
Los hogares españoles desperdiciaron en 2024 más de 1.100 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas, un 4,3 % menos que el año anterior. Cada año continúan desperdiciándose enormes cantidades de alimentos perfectamente aptos para el consumo. En España, los últimos datos oficiales indican que los hogares desperdiciaron en 2024 más de 1.100 millones de kilos o litros de alimentos y bebidas, aunque la cifra se redujo un 4,3 % respecto al año anterior. Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se celebra este 29 de septiembre, la Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) valora positivamente esta evolución, aunque considera que todavía queda mucho camino por recorrer.
La organización señala que, en un contexto en el que llenar la cesta de la compra supone un importante esfuerzo económico para los hogares, resulta especialmente contradictorio adquirir productos que finalmente terminan en la basura. El problema trasciende el ámbito nacional. A escala mundial, alrededor del 19 % de los alimentos disponibles para los consumidores acaba desperdiciándose, lo que representa unos 1.050 millones de toneladas al año. Aproximadamente el 60 % de ese desperdicio se produce en los hogares.
No tiramos solo comida
UCE recuerda que, cuando se desperdicia un alimento, también se desaprovechan todos los recursos empleados para producirlo, entre ellos agua, suelo, energía, fertilizantes, transporte, almacenamiento y trabajo humano.
Naciones Unidas dedica este año el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos al “potencial transformador de reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos”. La organización internacional incide en que combatir este problema puede mejorar la seguridad alimentaria, disminuir la presión sobre los recursos naturales y las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la eficiencia económica. Reducir el desperdicio permite, por tanto, combinar el ahorro doméstico con la protección ambiental. Aprovechar mejor los productos que se compran significa gastar menos y, al mismo tiempo, reducir su impacto sobre el medioambiente.
Una nueva obligación para toda la cadena alimentaria
España cuenta desde 2025 con la Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que implica a los distintos agentes de la cadena agroalimentaria y establece como prioridad evitar que se genere desperdicio. Después, fomenta alternativas como la donación y la redistribución de alimentos aptos para el consumo.
La Unión de Consumidores de Extremadura considera que la lucha contra el desperdicio no puede recaer únicamente en los consumidores. Productores, industria alimentaria, supermercados, establecimientos de hostelería y administraciones públicas deben asumir también su responsabilidad y adoptar medidas eficaces para reducir los excedentes y favorecer su aprovechamiento. UCE considera igualmente necesario mejorar la información que recibe el consumidor y recuerda que la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente no significan lo mismo.
Un producto no debe consumirse una vez superada su fecha de caducidad. En cambio, la fecha de consumo preferente indica fundamentalmente hasta cuándo mantiene sus propiedades óptimas y puede seguir siendo seguro después de esa fecha si se ha conservado adecuadamente. Por ello, la organización considera fundamental ofrecer esta información de forma clara y legible.
Pequeños cambios que evitan el desperdicio
La Unión de Consumidores de Extremadura sostiene que buena parte del desperdicio doméstico puede reducirse mediante hábitos sencillos. Entre sus recomendaciones se encuentran:
- Planificar los menús y revisar la despensa, el frigorífico y el congelador antes de hacer la compra para evitar adquirir productos que ya se tienen.
- Hacer una lista de la compra y respetarla, prestando especial atención a las ofertas de grandes formatos o de segunda unidad, que solo suponen un ahorro cuando esos productos van a consumirse.
- Ordenar el frigorífico y la despensa, colocando delante los productos que deben consumirse primero.
- Congelar alimentos o raciones que no vayan a utilizarse a corto plazo.
- Aprovechar las sobras para elaborar otros platos y ajustar las cantidades cocinadas al número real de comensales.
- Comprar frutas y verduras con pequeñas imperfecciones estéticas, siempre que sean aptas para el consumo.
- Pedir en los restaurantes la comida sobrante para llevar cuando no se haya terminado.
Cada alimento cuenta
La meta 12.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas plantea reducir a la mitad para 2030 el desperdicio de alimentos por habitante en comercios y hogares, además de disminuir las pérdidas a lo largo de las cadenas de producción y suministro. Para UCE, alcanzar ese objetivo exige información, educación y compromiso de toda la cadena alimentaria.
La organización concluye que tirar comida no debe considerarse algo normal y recuerda que cada alimento aprovechado supone un ahorro económico para los hogares y evita utilizar inútilmente recursos naturales. Combatir el desperdicio comienza en la cocina, pero, según defiende UCE, constituye una responsabilidad compartida entre consumidores, empresas y administraciones.