INFRAESTRUCTURAS
Concentración en Monfortinho por el inicio inmediato de la Ex‑A1 tras más de 20 años de parálisis
Cientos de vecinos de Extremadura y Portugal se han concentrado en Monfortinho para exigir el inicio de las obras de la Ex‑A1 entre Moraleja y la frontera lusa
La frontera entre Extremadura y Portugal ha vuelto a convertirse este miércoles en escenario de una reivindicación histórica. Cientos de vecinos, llegados en autobuses desde distintos puntos de la comarca y del país vecino, se han concentrado en las inmediaciones de las termas de Monfortinho para exigir el inicio de las obras de la Ex‑A1 entre Moraleja y la frontera lusa, un tramo paralizado desde hace más de dos décadas.
La movilización, convocada por la Alianza Territorial Europea Norte de Extremadura y Beira Baixa, ha recuperado una demanda que lleva años sobre la mesa: culminar la conexión por autovía entre Madrid y Lisboa por el norte de la región. Y esta vez, con un mensaje claro: “Obras ya”.
Los organizadores reclaman que las obras comiencen este mismo año en el lado español y que Portugal haga lo propio en la primera mitad de 2027, de modo que la autovía pueda estar finalizada en 2029. Para ellos, no se trata solo de una infraestructura pendiente, sino de una deuda histórica con un territorio que ha sufrido aislamiento y falta de inversión.
Aunque la reivindicación gira en torno a la autovía, los convocantes insisten en que el problema va mucho más allá del asfalto. La falta de comunicaciones afecta a la actividad económica, al empleo, al turismo, a la fijación de población y a la capacidad de competir con otras zonas más conectadas.
Por eso, este primer encuentro ibérico no solo pide máquinas y obras: exige voluntad política, un calendario realista y un compromiso firme entre España y Portugal para firmar el acuerdo que permita desbloquear definitivamente el proyecto.


