Un operación pionera permite trasplantar a un placentino tras implantarle un balón gástrico para perder peso

Fue la solución, pionera a nivel nacional, que encontraron para Calixto, de 66 años, que necesitaba un trasplante de riñón pero su obesidad no permitía realizárselo
Plasencia
María Dávila

Calixto es un placentino de 66 años al que la vida le ha dado una segunda oportunidad. Hace tan sólo dos años estaba enganchado a una máquina de diálisis por una insuficiencia renal crónica. Necesitaba un trasplante, pero su obesidad no permitía realizarlo. 

Pesaba 96 kilos y tenía que perder, al menos, 15 para poder entrar en la lista de espera de trasplantes. Lo intentó de forma natural, pero no lo consiguió y el tiempo corría en su contra. Había que encontrar una solución cuanto antes. 

Intervención pionera

Con ella, dieron los médicos especialistas de Digestivo. Decidieron arriesgar y colocaron a Calixto un balón gástrico que le hizo perder el peso necesario; 27 kilos, los suficientes como para poder ser trasplantado. 

La intervención, pionera a nivel nacional, ha hecho poder que todo haya salido con éxito. Y que este placentino disfrute ya de sus hijos y sus nietos dentro de su nueva vida.