ACCIDENTE FERROVIARIO
Puente insiste en que "los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de mando de Adif"
El ministro de Transportes descarta su dimisión porque "ahora mi deber es estar al mando", y asegura: "Mi confianza en Adif y su personal es inequívoca, pero nadie es infalible"
Canal Extremadura Óscar Puente
"Mi forma de asumir responsabilidades es dar la cara", al asegurado el ministro de Transportes, Óscar Puente, durante una comparecencia ante la prensa en la sede del ministerio para informar sobre la investigación del accidente ferroviario de Urda.
Y en respuesta a las peticiones de dimisión, ha dicho: "Ahora mi deber es estar al mando, no me voy a esconder detrás de nadie". También: "Si yo creyera que mi continuidad perjudica al proyecto de ese país en el que creo, habría dado un paso al lado".
Puente asevera que "por el momento, los indicios apuntan a que lo ocurrido se debe a un fallo en el centro de control de mando de Adif". Y ha apuntado que "estamos analizando los hechos para esclarecer si existieron deficiencias en los procedimientos de control", aunque añade que "no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a prejuzgar responsabilidades". En ese sentido, Puente ha dicho: "Jamás he empleado la expresión error humano".
"Siento un dolor inmenso y una enorme tristeza", ha afirmado, pero "no puedo dejar que el dolor me paralice ni me confunda". "La fatalidad existe y hay que afrontarla", ha señalado el ministro, y ha dicho: "Mi confianza en Adif y su personal es inequívoca, pero nadie es infalible".
Puente también ha avanzado que "si la investigación demuestra que hubo fallos en los controles o en la organización, actuaremos en consecuencia; y si se determinan responsabilidades individuales, se exigirán por los cauces correspondientes".
El ministro ha tenido un recuerdo para todas las víctimas, a las que ha mostrado su "solidaridad y respeto".
Cómo sucedió el accidente
"Aún no sabemos qué generó el problema de comunicación" en el sistema LZB, ha explicado, pero "no es una incidencia infrecuente y el sistema está diseñado para lidiar con ella". En 170 ocasiones se ha producido esta incidencia durante 2026, ha apuntado, un número "que está dentro de la normalidad europea".
El tramo donde se produjo el accidente no es especialmente conflictivo, dice Puente, y el LZB "es un medio de seguridad tan sólido y tan fiable como el ERTMS" y funciona en lugares de referencia en el ámbito ferroviario como Alemania.
Si se está promoviendo su sustitución, aclara, es porque el reglamento europeo indica que los estados miembros deben ir implantando el ERTMS. Y España es el país que en más kilómetros ha instalado ya este sistema. En la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, se prevé que el ERTMS esté operativo a principios de 2027.
El centro de mando de Atocha funcionaba en condiciones de "absoluta normalidad", asevera Puente, y contaba con 16 controladores en sala. "No es correcto" decir que el servicio está infradotado, dice, porque ha habido un incremento de plantilla del 60% en los centros de control de Adif, más las mejoras tecnológicas incorporadas, desde 2016.
"Es evidente que en un país como el nuestro no pueden producirse dos tragedias ferroviarias como las que hemos sufrido", dice Puente. Por eso el Gobierno y los organismos competentes están haciendo "un análisis exhaustivo del accidente, sin excepciones", y trabajan en una "batería de medidas inmediatas" para corregir errores.
Condiciones de trabajo
"Cuando los sistemas no funcionan, es el ser humano el que entra a controlar el entorno", pero no sólo en el ámbito ferroviario, precisa, sino también en el aéreo y el marítimo.
"Quienes estaban en el centro de control tenían a la vista lo que estaba sucediendo", asegura el ministro, porque sí funcionaban los sistemas que mostraban dónde estaban los trenes, "y nosotros hemos podido comprobarlo".
Los controladores tienen pautadas, en estos casos, "formas de actuación concretísimas y basadas en criterios de máxima prudencia". Y sobre las dudas sobre las condiciones de trabajo de los controladores, y el posible estrés, Puente ha remarcado que "llevaban dos horas trabajando".
Ahora, anuncia el ministro, comprobarán "si los protocolos eran o no suficientemente claros, y si es posible mejorarlos", además de analizar "formación, situación de la plantilla, sistema de verificación de la toma de decisiones".
"No es descartable una auditoría completa" de la red ferroviaria en España, ha afirmado el ministro. Y para futuras obras de renovación de línea, y preguntado sobre la posibilidad de paralizar entonces el tráfico, Puente ha reconocido que "ahora mismo es una de las cosas que estamos valorando". Esto podría aplicarse a la próxima renovación de la línea Madrid-Calatayud, por ejemplo.