ACCIDENTE FERROVIARIO

El Sistema ASFA, la realidad ferroviaria de Extremadura: anuncio de señales y frenado automático

A pesar del déficit histórico, la región se encuentra en pleno proceso de transición hacia el ERTMS (Sistema Europeo de Gestión de Tráfico Ferroviario)

Nacional

Canal Extremadura Vías extremeñas en una imagen de archivo

31 Octubre 2026, 12:14 | Actualizado 31 Octubre 2026, 14:39

A raíz del grave accidente de Urda, unas siglas técnicas han empezado a formar parte del vocabulario colectivo: LZB. Corresponden al sistema de protección automática que utiliza la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla y que, tras sufrir una caída generalizada minutos antes de la tragedia, dio paso a una cadena de errores que costó la vida a decenas de personas. Cuando este mecanismo informático principal falló, entró en funcionamiento como respaldo el sistema ASFA (Anuncio de Señales y Frenado Automático) junto con el Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), un método que depende en mayor medida de la atención del maquinista y que es, precisamente, el que opera en la inmensa mayoría de las vías de Extremadura.

La brecha tecnológica de las vías extremeñas

Mientras que la red de alta velocidad nacional debate la sustitución de tecnologías antiguas, la realidad del ferrocarril en Extremadura muestra una profunda brecha de modernización. El sistema ASFA como estándar ya que la mayor parte del mapa ferroviario de la región depende de este sistema de balizas puntuales, que frena el tren solo si el maquinista rebasa un semáforo en rojo o no reacciona ante un aviso en cabina.

La situación es aún más precaria en ejes secundarios clave como las líneas Mérida-Puertollano o Zafra-Huelva. En estos trazados, los sistemas de gestión y seguridad son todavía más antiguos y rudimentarios, careciendo de las capas de redundancia electrónica de las líneas modernas.

Extremadura, una transición pendiente

A pesar del déficit histórico, la región se encuentra en pleno proceso de transición hacia el ERTMS (Sistema Europeo de Gestión de Tráfico Ferroviario). Este es el estándar de seguridad de última generación exigido por la Unión Europea que realiza una supervisión continua por radio y que permitirá, finalmente, que los trenes de alta velocidad circulen con plenas garantías operativas y comerciales en la comunidad.

Los avances técnicos se concentran en el eje de altas prestaciones Plasencia-Cáceres-Badajoz, donde ya se ha completado gran parte del calendario de pruebas del sistema. El hito más visible de este despliegue tuvo lugar en abril de 2025, cuando el ministro de Transportes participó en un recorrido de evaluación a bordo de un tren que llegó a alcanzar los 303 kilómetros por hora sobre el trazado extremeño.