PREVENCIÓN AHOGAMIENTOS

Sentido común y vigilancia constante, las claves para evitar ahogamientos este verano

Los expertos alertan del riesgo en ríos y zonas de baño naturales. Y recuerdan que un ahogamiento puede producirse en un espacio de tiempo de entre 20 y 60 segundos

Extremadura
4 Julio 2026, 12:21 | Actualizado 4 Julio 2026, 14:32

Las altas temperaturas llevan a muchos extremeños a buscar refugio en piscinas, embalses, ríos y zonas de baño naturales. Sin embargo, el verano también trae consigo un aumento del riesgo de accidentes acuáticos. Solo en el mes de junio, tres personas han fallecido por ahogamiento en Extremadura, una cifra que preocupa a los expertos y que ha reavivado los llamamientos a la prevención.

El presidente de la Federación Extremeña de Salvamento y Socorrismo, Marcelino López, considera que la recomendación más importante para evitar tragedias es sencilla: "el mejor consejo que se puede dar es el sentido común". López recuerda que algunos de los ahogamientos registrados este año se han producido en circunstancias difíciles de prever. Entre ellos, el de un niño de dos años que cayó a un canal de riego o el de un jardinero que trabajaba en un campo de golf y se precipitó a una balsa de agua sin poder salir. "Ante este tipo de casos, cualquier consejo de prevención hubiera sido inútil. Lo que hay es que tener sentido común", señala.

López recomienda optar siempre que sea posible por zonas de baño con garantías de seguridad, especialmente en aguas abiertas. Extremadura cuenta con nueve espacios distinguidos con bandera azul y más de 40 zonas de baño autorizadas donde la calidad del agua es apta para el baño. Sin embargo, en este último caso, no todas disponen de vigilancia o servicio de socorrismo, por lo que es mejor optar por lugares donde sí existe seguridad, socorrismo, accesibilidad y medios de primeros auxilios. "De esta forma tenemos un poco más cubierto el riesgo", explica.

En el caso de las piscinas de uso colectivo, López destaca que están "muy bien reguladas" por la Junta de Extremadura, lo que hace que los niveles de seguridad sean más elevados. Aun así, alerta de que los descuidos siguen siendo uno de los mayores peligros, especialmente entre los menores. "El menor tiene que estar al alcance de un brazo", destaca.

Especial precaución en ríos y gargantas del norte extremeño

Los expertos también llaman la atención sobre algunas zonas del norte de la región, como el Valle del Jerte o La Vera, donde las corrientes y las bajas temperaturas del agua pueden convertirse en factores de riesgo. "Las corrientes pueden tener mucha fuerza y la temperatura del agua suele ser muy fría. Cuando una persona llega con mucho calor y entra de golpe, puede sufrir una hidrocución por el cambio brusco de temperatura", advierte López.

Precisamente en Navaconcejo, el Ayuntamiento ha prohibido lanzarse desde algunos de los puentes que cruzan el río Jerte en la zona de baño habilitada. La medida se ha adoptado después de detectar que numerosos bañistas, tanto adultos como menores, se arrojaban al agua desde estas estructuras, una práctica que incrementa notablemente el riesgo de accidentes. La alcaldesa, Cristina Isabel Alonso, explica que la decisión busca evitar incidentes en una zona muy frecuentada durante los meses de verano.

Un ahogamiento puede ocurrir en menos de un minuto

Desde Cruz Roja insisten en que la vigilancia constante es fundamental. Rafael Capataz recuerda que un ahogamiento puede producirse en apenas entre 20 y 60 segundos. "No ocurre como en las películas. Las personas que se están ahogando normalmente no gritan ni levantan los brazos. Muchas veces ni siquiera nos damos cuenta" de que están en peligro, señala.

La organización recomienda extremar la atención sobre menores, personas mayores y personas con discapacidad, así como evitar factores de riesgo como las comidas copiosas, el consumo de alcohol o la exposición prolongada al sol antes del baño. Además, advierten de que el medio natural es especialmente peligroso porque presenta fondos irregulares, cambios de profundidad y corrientes que los bañistas desconocen. 

Además, alerta sobre la falsa sensación de seguridad que pueden generar flotadores y manguitos. Aunque son elementos de apoyo, no sustituyen en ningún caso la vigilancia adulta.

Cómo actuar ante un posible ahogamiento

Si una persona observa que alguien tiene dificultades en el agua, los especialistas recomiendan pedir ayuda de inmediato y evitar ponerse en peligro. "Si se tiene a mano una cuerda, un palo o algún elemento para acercárselo a la víctima, puede utilizarse. Pero nunca arriesgando la propia vida", explica López. 

También alerta sobre el aumento de casos en los que familiares o allegados intentan rescatar a una víctima sin los conocimientos necesarios y terminan ahogándose también. "Muchas veces, cuando un hijo o un familiar está en peligro, el impulso es lanzarse al agua. Pero si no podemos ayudar con seguridad, podemos acabar teniendo dos o tres víctimas", afirma. 

Por ello, las principales recomendaciones en una serie de pautas básicas: 

  • Bañarse únicamente en zonas seguras
  • Respetar las normas de uso de los espacios acuáticos
  • Evitar el baño inmediatamente después de las comidas
  • No exponerse excesivamente al sol
  • Evitar las horas centrales del día
  • Mantener siempre una vigilancia extrema sobre menores y personas mayores

Porque, como recuerdan los profesionales del salvamento, un descuido de apenas unos segundos puede tener consecuencias irreversibles.