ENTREVISTA
Sánchez reivindica su gestión y admite su decepción con Ábalos
El presidente del Gobierno abordó en La Revuelta asuntos como la vivienda, la situación en Ceuta, los casos judiciales de su entorno y el escenario político de cara a las próximas elecciones
TVE Sánchez reivindica su gestión y admite su decepción con Ábalos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cambió anoche la silla de su despacho por el sofá de La Revuelta, el programa de TVE, en una entrevista que cosechó una destacada audiencia. En un formato alejado de la rigidez institucional, repasó algunos de los principales asuntos de la actualidad política y social.
La conversación arrancó con una broma y mantuvo un tono relajado y desenfadado durante toda la entrevista. Aunque al presidente le costó reconocer errores en su gestión, sí admitió que el caso de José Luis Ábalos ha sido uno de los episodios que más le ha afectado políticamente.
Vivienda, Ceuta y el caso Ábalos
Durante la entrevista, Sánchez abordó la situación en Ceuta y defendió las políticas de vivienda impulsadas por el Ejecutivo. En este ámbito, responsabilizó al bloque de comunidades autónomas y ayuntamientos gobernados por el PP de buena parte de los problemas que dificultan el acceso a una vivienda.
El presidente también se refirió a los casos de corrupción que afectan a su antiguo ministro de Transportes. Reconoció su decepción con Ábalos, aunque evitó profundizar en reproches personales y se limitó a expresar el impacto que el asunto ha tenido en él.
En contraste, Sánchez respaldó las críticas formuladas por José Luis Rodríguez Zapatero hacia determinadas actuaciones judiciales relacionadas con las investigaciones que afectan a su esposa y a su hermano, un asunto que continúa marcando parte del debate político.
Mensaje electoral
Ya en clave electoral, el jefe del Ejecutivo aseguró que nunca creyó que Gabriel Rufián pudiera liderar un proceso de unificación de la izquierda situada a la izquierda del PSOE. Además, advirtió de lo que considera un posible retroceso político si se produjera un Gobierno formado por PP y Vox, una posibilidad que presentó como una amenaza para determinadas políticas impulsadas durante los últimos años.
Con la vista puesta en las próximas elecciones, Sánchez pidió una mayoría absoluta para el PSOE y defendió ese respaldo como la mejor fórmula para evitar un cambio de rumbo político en España.