SANIDAD ANIMAL

Primer caso de lengua azul en Extremadura detectado en Navalvillar de Pela

El serotipo 8 afecta a una explotación ovina con cinco animales enfermos y 1.287 cabezas sensibles, en un brote que se adelanta respecto a años anteriores

Extremadura
Vacunación contra la lengua azul
12 Agosto 2026, 17:51 | Actualizado 12 Agosto 2026, 18:08

La lengua azul ha vuelto a aparecer en Extremadura con la detección del primer caso del año en una explotación ovina de Navalvillar de Pela, en la provincia de Badajoz. El foco corresponde al serotipo 8 del virus y afecta actualmente a cinco animales, aunque en la explotación existen 1.287 cabezas de ganado sensibles a la enfermedad.

Se trata de una patología bien conocida por el sector ganadero extremeño, aunque en esta ocasión su aparición se ha adelantado varias semanas respecto a lo habitual. Tradicionalmente, los primeros casos suelen detectarse durante el mes de septiembre, coincidiendo con una mayor actividad de los insectos vectores encargados de transmitir la enfermedad.

Una enfermedad que ha causado importantes pérdidas

La presencia de los serotipos 1, 3 y 8 ha tenido graves consecuencias en los últimos años para la cabaña ganadera extremeña, alguna explotaciones pueden sufrir pérdidas al 30 % de su potencial productivo.

La enfermedad ha provocado la muerte de miles de cabezas de ganado ovino en Extremadura y ha reducido significativamente la capacidad reproductiva de muchas explotaciones, al disminuir el número de partos y afectar directamente a la rentabilidad de los rebaños.

Qué es la lengua azul

La lengua azul, cuyo nombre técnico es fiebre catarral ovina, es una enfermedad vírica causada por el virus de la lengua azul (VLA), perteneciente al género Orbivirus de la familia Reoviridae.

Afecta principalmente a las ovejas, aunque también puede presentarse en otros rumiantes como vacas, cabras o ciervos. La transmisión se produce exclusivamente mediante la picadura de pequeños mosquitos del género Culicoides, conocidos popularmente como jejenes. La enfermedad no se transmite por contacto directo entre animales ni supone riesgo para las personas a través del consumo de carne, leche o productos derivados. Para que se produzca el contagio es necesaria la intervención del insecto vector.

Por qué recibe el nombre de lengua azul

La denominación de la enfermedad procede de uno de sus síntomas más característicos. En los casos más graves, la lengua y otras mucosas de la cavidad bucal pueden inflamarse y adquirir una coloración azulada o violácea debido a la falta de oxígeno en los tejidos. Entre los principales signos clínicos destacan la fiebre alta, que puede alcanzar los 41 grados; la pérdida de apetito; la inflamación de la cabeza, labios y lengua; la salivación excesiva; las secreciones nasales; las lesiones en la boca y la aparición de cojera por inflamación de las pezuñas.

Además, cuando la infección afecta a hembras gestantes puede provocar alteraciones en el desarrollo fetal e incluso malformaciones.

Mortalidad y medidas de prevención

La lengua azul es especialmente agresiva en el ganado ovino. La morbilidad puede alcanzar el 100 % de los animales en rebaños muy susceptibles, mientras que la mortalidad suele oscilar entre el 2 % y el 30 %, aunque en brotes especialmente virulentos puede situarse entre el 70 % y el 90 %, dependiendo de la raza y del serotipo implicado.

La principal herramienta de prevención continúa siendo la vacunación, especialmente en las zonas donde la enfermedad es endémica. Junto a ello, los especialistas recomiendan aplicar medidas de control de vectores, como la reducción de zonas con aguas estancadas, el uso de insecticidas o la protección de establos y explotaciones ganaderas. Asimismo, resulta fundamental mantener una adecuada vigilancia sanitaria, comunicar de forma inmediata cualquier caso sospechoso a los servicios veterinarios y aplicar las restricciones de movimiento establecidas por las autoridades cuando se declare un foco de la enfermedad.