POLÍTICA
La IA irrumpe en la campaña del 29N y reabre el debate sobre los límites de la propaganda electora
Memes, vídeos generados por inteligencia artificial y ataques al rival ganan protagonismo en las redes sociales, donde cada vez resulta más difícil distinguir entre realidad y manipulación
Canal Extremadura La Inteligencia Artificial en Precampaña
La carrera electoral hacia el 29 de noviembre se libra cada vez más en las redes sociales, un escenario en el que los mensajes tradicionales han cedido terreno a los memes, los vídeos virales y los contenidos generados mediante inteligencia artificial (IA). Esta nueva realidad plantea interrogantes sobre los límites de la comunicación política y sobre hasta qué punto todo vale para captar la atención de los votantes.

El clásico mitin y los carteles electorales han dejado de ocupar el centro de la campaña. Ahora, gran parte de la conversación política se desarrolla en plataformas digitales, especialmente entre los más jóvenes. El director de Medios Digitales de Canal Extremadura, Juanjo Espada, ha explicado que estas herramientas permiten llegar al electorado «sin filtros, sin límite de tiempo, sin encorsetamiento. Al final es donde se va a informar la gente más joven de la campaña electoral. No van a estar en los mítines y van a estar ahí».

La IA, protagonista de la precampaña
En las últimas semanas, varios contenidos generados con inteligencia artificial han protagonizado la actualidad política y han abierto un debate sobre su legalidad y sus posibles consecuencias. Aunque algunos de estos materiales identifican su origen artificial, los expertos advierten de que esa advertencia podría no ser suficiente cuando las imágenes o vídeos presentan un elevado grado de realismo.

La abogada experta en ciberseguridad María José Gómez ha señalado que «una cosa es hacer una caricatura de un político y otra muy distinta crear un vídeo, como en estos casos, hiperrealistas en los que aparentemente se reconocen haber cometido delitos que no se han confesado». En este sentido, ha advertido de que pueden entrar en conflicto derechos fundamentales como «el honor, la propia imagen o incluso la protección de datos personales».

Un marco legal que avanza más lento que la tecnología
Los expertos coinciden en que el desarrollo de la inteligencia artificial avanza a un ritmo superior al de las normas destinadas a regular su uso. Esta situación genera dudas sobre qué límites deben aplicarse en periodos electorales y cómo combatir posibles campañas de desinformación. Juanjo Espada ha destacado que la evolución tecnológica está dificultando cada vez más la identificación de contenidos manipulados. «Ya cuesta diferenciar cuál es la realidad y cuál es un vídeo hecho con IA. Esto, evidentemente, hace unos años era una utopía», ha afirmado.
La inteligencia artificial se ha convertido así en una nueva herramienta de comunicación política en la que predominan el humor, la viralidad y la capacidad de impacto. Sin embargo, su creciente presencia también alimenta el debate sobre la ética, la transparencia y los riesgos de manipulación que acompañan a la nueva campaña digital.