La cría del lince ibérico deja quince cachorros en Zarza de Granadilla y consolida su recuperación

El programa ex situ cierra la temporada de 2026 con 31 nacimientos en España y mejora los indicadores reproductivos de la especie

Extremadura
LINCES
Redacción y Europa Press
12 Mayo 2026, 16:34 | Actualizado 12 Mayo 2026, 16:38

La temporada de cría de lince ibérico de 2026 ha finalizado en el centro de la localidad cacereña de Zarza de Granadilla con el nacimiento de 15 cachorros distribuidos en seis camadas y una media de 2,5 cachorros por camada.

Todos los ejemplares han superado ya el primer mes de vida y han comenzado la fase marcada por la competencia entre hermanos para establecer jerarquías.

"Dos de las camadas ya han superado esta etapa, mientras que el resto la afrontará en los próximos días. El equipo del centro mantiene un seguimiento continuo para asegurar que la evolución de todos los ejemplares se desarrolla correctamente", explica el Ministerio de Transición Ecológica.

En lo que respecta a este centro, señala que seis de las siete parejas establecidas llegaron a copular y seis de las siete hembras quedaron gestantes, por lo que se alcanzó una tasa de éxito reproductor del 86%. Como dato especialmente significativo, apunta a que la hembra Taza parió cuatro cachorros el pasado 23 de marzo, lo que constituye la camada más numerosa registrada este año en todo el programa ex situ del lince ibérico.

Resultados del programa a nivel nacional

En total, la temporada de cría del lince ibérico ha concluido con 31 cachorros distribuidos en 12 camadas en los centros de cría de El Acebuche (Huelva) y Zarza de Granadilla (Cáceres), según ha informado este martes el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), que destaca que así se "consolida la tendencia positiva registrada en los últimos años".

Estos centros están gestionados por el Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN), dependiente de Transición Ecológica, y están adscritos al Programa de Conservación ex situ de la especie, iniciado en 2003, que busca preservar la diversidad genética y proporcionar ejemplares destinados al refuerzo de las poblaciones naturales y a la reintroducción en zonas de España y Portugal.

Evolución en el centro de El Acebuche

En el centro de El Acebuche han nacido 16 cachorros repartidos en seis camadas, con una media de 2,7 cachorros por camada, ligeramente superior a la habitual en estas instalaciones. Para el Ministerio, el tamaño de las camadas (cinco de tres cachorros y una de un solo ejemplar) "confirma una tendencia hacia camadas más numerosas".

En total, 13 de los cachorros han superado el primer mes de vida. Los tres restantes, nacidos el 23 de abril, evolucionan favorablemente y continúan desarrollándose con normalidad. En los próximos días, los cachorros entrarán en una de las fases "más delicadas" de su desarrollo: la competencia entre hermanos para establecer jerarquías dentro de la camada.

"El equipo técnico y veterinario del centro mantendrá un seguimiento para asegurar la correcta evolución de todos los ejemplares", ha explicado Transición Ecológica.

Avances en genética y recuperación de la especie

Entre los hitos más destacados de esta temporada, el Ministerio menciona la reproducción del macho fundador Tintín, que no había logrado descendencia en años anteriores. El nacimiento de esta camada representa un "importante avance" desde el punto de vista del manejo genético de la población cautiva, especialmente relevante para preservar la diversidad genética.

A su vez, Transición Ecológica celebra el éxito reproductor de dos hembras primerizas, que han conseguido sacar adelante sus camadas de forma natural.

Finalmente, Transición Ecológica indica que los resultados de la temporada de cría de 2026 no solo mantienen la positiva evolución registrada en años anteriores, sino que incluso mejoran algunos de los principales indicadores reproductivos del programa. Además, refuerzan el papel que desempeñan los centros de cría de El Acebuche y Zarza de Granadilla en la recuperación de esta especie.

"Los avances alcanzados durante las últimas dos décadas gracias a la combinación de la cría en cautividad, la reintroducción de ejemplares y la mejora del hábitat han permitido que el lince ibérico pase de estar catalogado como "en peligro crítico" a situarse actualmente en la categoría de "vulnerable" en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)", subraya.