AGRICULTURA

El tomate para industria afronta una campaña marcada por la presión de costes y la caída de la renta

La competencia exterior y el encarecimiento de los insumos ponen en jaque al sector europeo

Extremadura
La Tomatina de Buñol (Valencia) contará con 150.000 kilos de tomates de cultivos de Badajoz

Jorge Gil / Europa Press La Tomatina de Buñol (Valencia) contará con 150.000 kilos de tomates de cultivos de Badajoz

19 Octubre 2026, 08:07 | Actualizado 19 Octubre 2026, 08:09

El tomate para industria vive un momento difícil en la UE por el aumento de costes, la competencia exterior y la caída de la rentabilidad. España cerró la última campaña con menos producción y con un margen muy ajustado pese a que los precios subieron en algunas regiones, no en Extremadura.

Los costes vuelven a aumentar

El sector europeo del tomate para industria afronta un escenario complicado que la Comisión Europea ha confirmado en su última reunión. Los costes han vuelto a subir. Así, la energía y el transporte lo han hecho un 16 % y los plásticos y envases un 18 %, cifras que golpean directamente a un cultivo que depende de maquinaria, agua y procesado.

Con este contexto, el aumento de precios en origen no fue suficiente para mejorar la rentabilidad y en nuestra región se volvieron a pagar 107 euros por tonelada. España mantiene una superficie estable, pero la producción cayó un 2 % por problemas de virus y olas de calor que afectaron al rendimiento.

Marruecos gana peso en el mercado europeo

A esto se suma la competencia de países terceros, especialmente Marruecos, que ya coloca 527.000 toneladas de tomate fresco en la UE y presiona los precios del producto europeo. Además, debido a la inflación, el consumidor reduce el gasto en hortalizas, lo que limita la capacidad de la industria para trasladar costes.

La salida pasa por mejorar la eficiencia energética de las explotaciones, asegurar mano de obra suficiente y reforzar la defensa comercial para evitar que las importaciones hundan los precios.