SALUD

El SES confirma seis nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental

Se trata de cuatro varones y dos mujeres, de 29, 32, 40, 52, 64 y 80 años, residentes en Don Benito, Medellín y Miajadas

Extremadura
Mosquito posado sobre piel humana

Europa Press Mosquito posado sobre piel humana

7 Septiembre 2026, 15:50 | Actualizado 7 Septiembre 2026, 15:53

El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha confirmado seis nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en Extremadura. Se trata de cuatro varones y dos mujeres, de 29, 32, 40, 52, 64 y 80 años, residentes en Don Benito, Medellín y Miajadas, pertenecientes a las áreas de salud de Don Benito‑Villanueva de la Serena y Cáceres. Uno de los afectados permanece ingresado en el Hospital Don Benito‑Villanueva.

Con estos nuevos positivos, la región suma 40 casos en 2026 y dos fallecidos. En este momento, cuatro pacientes continúan hospitalizados: dos en Don Benito‑Villanueva, uno en Mérida y otro en el Hospital Universitario de Cáceres.

El SES ha vuelto a insistir en las medidas de prevención para evitar la proliferación del mosquito Culex, transmisor del virus. Recomienda mantener piscinas, estanques y balsas en buen estado, vaciar recipientes con agua, tapar contenedores, limpiar canalones y desagües, y vestir ropa clara y de manga larga. También aconseja evitar perfumes y jabones aromáticos, usar repelentes autorizados y colocar mosquiteras en puertas y ventanas.

La dirección del SES ha pedido a las ocho áreas de salud que mantengan una vigilancia activa ante cualquier sospecha clínica, recordando que el 80% de las infecciones son asintomáticas, lo que hace esencial la detección temprana.

Plan de Vigilancia de Vectores 2026

Extremadura cuenta este año con un Plan de Vigilancia de Vectores reforzado, clave para anticiparse a la transmisión. Por primera vez se implanta un programa específico de vigilancia del mosquito Culex, con 10 trampas fijas —ocho en Don Benito y dos en Cáceres— y una trampa móvil, operativas desde mediados de julio hasta finales de octubre.

El sistema se desarrolla en colaboración con la Universidad de Extremadura, cuya Facultad de Veterinaria se encarga de la identificación de especies y la extracción de ARN viral. Este enfoque permite activar medidas de prevención y control vectorial para reducir mosquitos infectados y minimizar el riesgo de casos humanos.