CRISIS MIGRATORIA
El PSOE acusa a la Junta de olvidar la “humanidad” en la acogida de menores
El PSOE extremeño censura la posición de la Junta sobre los menores migrantes y apela a la solidaridad y al cumplimiento de la ley
El portavoz del PSOE de Extremadura, Manuel González Andrade, ha cargado contra la posición de la Junta de Extremadura respecto a la acogida de menores migrantes no acompañados, en plena controversia sobre el reparto de estos jóvenes entre las comunidades autónomas.
González Andrade ha criticado que el Ejecutivo autonómico plantee una postura que, a su juicio, supone desatender las obligaciones legales. En este sentido, ha manifestado: “Primero, tenemos un gobierno de la Junta de Extremadura que anuncia que está dispuesto a incumplir la ley. ¿Qué opina la presidenta Guardiola, que se la daba de moderada, sobre que haya un miembro de su gobierno, de su gobierno, o sea, que el gobierno de la Junta de Extremadura pretenda incumplir la ley? Porque igual que pretenden incumplir esta ley, serán capaces entonces de incumplir cualquier otra ley. Y eso deben explicárselo a los extremeños y las extremeñas, que tenemos un gobierno de la Junta de Extremadura capaz o al margen de la ley”.
“Estamos hablando de menores”
El dirigente socialista también ha apelado a la dimensión humanitaria del debate y ha defendido la necesidad de garantizar la protección de estos jóvenes. Así, ha subrayado: “Y en segundo lugar, ¿dónde queda la humanidad de esta gente? Estamos hablando de menores cuya obligación legal y moral es protegerlos, no de inmigrantes ilegales. Estamos hablando de menores y esto es algo que a los socialistas, como socialistas, pero también como extremeños y extremeñas, nos avergüenza, porque esta tierra fue siempre una tierra de acogida”. Asimismo, ha recordado la tradición migratoria de la comunidad autónoma y ha reprochado la actuación de la presidenta extremeña. En sus palabras, “esta tierra fue tierra de migración y de inmigración y hoy esta tierra es una vergüenza para el conjunto del territorio nacional debido a las políticas de la presidenta María Guardiola, que es capaz de todo por mantener el sillón”.
La polémica se produce en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno de España y varias comunidades autónomas por el sistema de distribución de menores extranjeros no acompañados, especialmente tras la llegada masiva a Ceuta, que afronta una fuerte presión migratoria.
