CALOR

El calor extremo pasa factura a la salud mental: más cansancio, menos concentración e irritabilidad

Los expertos advierten de que las altas temperaturas no solo afectan físicamente, sino que también reducen la capacidad de atención y aumentan la tensión emocional

Extremadura
El calor provoca cansancio y falta de concentración
18 Agosto 2026, 10:09 | Actualizado 18 Agosto 2026, 10:15

Extremadura afronta una nueva jornada marcada por las altas temperaturas, una situación que obliga a extremar las precauciones para evitar problemas de salud. Pero más allá de la deshidratación o los golpes de calor, los expertos alertan de otro efecto menos visible: el impacto que el calor puede tener sobre la salud mental y el comportamiento.

Según explica Teresa Bobes, presidenta de la Sociedad Española de Psicología Clínica, las temperaturas elevadas obligan al organismo a destinar gran parte de sus recursos a regular la temperatura corporal. El cerebro activa mecanismos como el aumento del flujo sanguíneo y la sudoración para combatir el calor, lo que reduce la energía disponible para otras funciones cognitivas. Como consecuencia, durante los episodios de calor intenso es frecuente experimentar mayores dificultades de concentración, más sensación de cansancio y una mayor irritabilidad. Los expertos señalan que también disminuye la capacidad de autorregulación emocional, lo que puede favorecer discusiones, conflictos o respuestas impulsivas.

Una situación que muchos ciudadanos reconocen vivir durante los meses más calurosos del año. Mientras algunas personas aseguran sentirse más irascibles y descansar peor por las noches, otras afirman tolerar mejor las altas temperaturas, aunque reconocen acusar el agotamiento físico que generan. No obstante, el impacto del calor no es igual para toda la población. Los grupos más vulnerables, como niños, personas mayores o quienes padecen enfermedades físicas, suelen sufrir con mayor intensidad tanto las consecuencias físicas como las psicológicas de las olas de calor.

Ante este escenario, los especialistas recomiendan adoptar medidas básicas de protección, como evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, permanecer en lugares frescos y mantener una buena hidratación. Además, aconsejan aplazar conversaciones importantes, decisiones complejas o asuntos conflictivos para momentos en los que las temperaturas sean más suaves. "Si hay cuestiones que resolver, mejor dejarlas para septiembre u octubre que abordarlas en pleno agosto", señala Bobes, que recuerda que el calor reduce la paciencia y dificulta la gestión de las emociones.

Junto a ello, insiste en una recomendación fundamental durante estos días: aumentar el consumo de agua y reducir la ingesta de alcohol, ya que favorece la deshidratación y puede agravar los efectos del calor sobre el organismo.