AGRICULTURA
El calor asfixia la campaña del tomate en Extremadura
Las altas temperaturas nocturnas provocan pérdidas de hasta el 30%, según las organizaciones agrarias, y ponen en riesgo la rentabilidad del cultivo
Extremadura genera cerca del 80% de toda la producción española en tomate para industria y cuenta con aproximadamente 21.000 hectáreas para este cultivo. Pero su cosecha se ha torcido por el clima: las temperaturas extremas, sobre todo por la noche, están dañando a la planta.
Para Fernando Miranda, de UPA-UCE Extremadura, "que se ha llegado hasta los 30 grados, manteniéndolo de manera constante por la noche y eso le ha supuesto un estrés importante a la planta, que tengamos unas mermas de producción importantes, sobre todo en el tomate temprano".
Es el caso de Herminio Íñiguez. En sus tierras, las altas temperaturas están provocando graves problemas de podredumbre apical, pudriendo el tomate antes de tiempo. Asegura que va a sufrir pérdidas del 30%. "Luego está el tomate temprano, que ese ya ha sufrido más consecuencias, más olas de calor, incluida la de mayo, que fue muy grave, y ahí sí se habla por lo menos del 30%".
Además, afirman que los costes de producción han aumentado, poniendo en jaque la rentabilidad de la cosecha. "Sí que es verdad que también estamos pidiendo directamente a la Junta de Extremadura que ponga encima de la mesa presupuestos para estas ayudas que tienen que estar al frente de manera extraordinaria", señala Fernando Miranda.
Un esfuerzo clave para salvar una inversión de meses frente a la asfixia de los costes y el clima.


