ABSENTISMO
El absentismo laboral en Extremadura alcanza el 7,3% y supone un coste de 839 millones
Aunque la tasa extremeña es elevada, el informe sitúa a la región entre las comunidades con menor coste directo por absentismo
El absentismo laboral continúa creciendo en España y también en Extremadura. Según el XV Informe Anual Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo, la región registró en 2025 una tasa del 7,3% de las horas pactadas, lo que se traduce en un coste económico de 839 millones de euros. Es uno de los impactos más bajos del país, pero refleja igualmente una tendencia al alza.
En el conjunto nacional, el absentismo alcanzó su máximo histórico, con una tasa del 7,6% y un coste récord de 59.109 millones de euros, impulsado principalmente por el aumento de las incapacidades temporales, que representan el 78% del total y que también han marcado su propio máximo: 5,95%.
Extremadura, entre las comunidades con menor impacto económico
Aunque la tasa extremeña es elevada, el informe sitúa a la región entre las comunidades con menor coste directo por absentismo:
- Cataluña — 11.557 millones
- Madrid — 10.290 millones
- Andalucía — 7.410 millones
- Extremadura — 839 millones, solo por encima de La Rioja y Cantabria
En el extremo opuesto, Baleares vuelve a ser la comunidad con menor absentismo (6,2%).
Industria, servicios y construcción: así se reparte el absentismo
Por sectores productivos:
- Industria — 8,18% (la tasa más alta)
- Servicios — 7,62% (pero con el mayor coste económico: 45.096 millones)
- Construcción — 6,25%
Las actividades con mayor absentismo fueron Correos y servicios postales (13%), servicios de edificios y jardinería (12,5%) y juego y apuestas (12,2%).
La salud mental, clave
El informe subraya el peso creciente de la salud mental. Las bajas por trastornos mentales han aumentado un 111% en cinco años, son la primera causa por duración media y la segunda por número de episodios y duran entre dos y cuatro veces más que las bajas físicas. También crece el fenómeno del burnout, ligado a la presión laboral y a la implantación acelerada de tecnologías como la inteligencia artificial.
El estudio alerta del presentismo: trabajadores que acuden a su puesto pero rinden por debajo de su capacidad por problemas físicos o psicológicos.