DÍA DEL MELANOMA

Día Mundial del Melanoma

El aumento sostenido de casos y las altas temperaturas reactivan la prevención en una región con elevada radiación solar

Extremadura
Día Mundial del Melanoma
Maribel Lozano
23 Mayo 2026, 10:57 | Actualizado 23 Mayo 2026, 11:03

Con la llegada de las altas temperaturas, conviene no perder de vista los efectos del sol sobre la salud. Este sábado, 23 de mayo, se conmemora el Día Mundial del Melanoma, un tipo de cáncer de piel que, según los datos de la Junta de Extremadura, registra en la última década un aumento lento pero sostenido en la región.

Entre los factores que explican esta tendencia se encuentran el envejecimiento de la población y la falta de fotoprotección. La enfermedad dejó 24 fallecidos en 2025, una cifra aún provisional, frente a los 27 de 2024 y los 18 de 2023. Aun así, el pronóstico mejora notablemente cuando el diagnóstico es precoz: la supervivencia a cinco años se sitúa entre el 82 y el 89 %, lo que confirma que cuanto antes se detecta, mayores son las posibilidades de superarlo.

Mayor riesgo en trabajos al aire libre

El riesgo de desarrollar melanoma es más elevado en personas con trabajos al aire libre, así como en pieles claras con antecedentes de quemaduras solares. Para hacer frente a esta realidad, el Servicio Extremeño de Salud (SES) refuerza las medidas de prevención y detección precoz mediante campañas informativas y sistemas que permiten valorar lesiones sospechosas a distancia y sin demoras, una vigilancia clave en una comunidad con alta radiación solar.

Aunque el sol tiene efectos beneficiosos, la exposición sin protección puede provocar daños graves en la piel. Fue a principios del siglo XX cuando la diseñadora francesa Coco Chanel popularizó el bronceado tras un viaje por el Mediterráneo, una moda que aún hoy persiste. Sin embargo, los especialistas insisten en que el sol es saludable solo con protección, ya que la exposición continuada puede derivar en problemas cutáneos, siendo el melanoma el cáncer de piel más agresivo.

La piel tiene memoria

Extremadura es una región con elevada radiación solar y los dermatólogos recuerdan que la piel tiene memoria. En este sentido, el dermatólogo Guillermo Moreno ha explicado que es como un impacto cada vez que tomamos el sol, es un impacto que la radiación solar provoca en la célula, es un cambio que se va produciendo en su ADN, hasta que la célula muta, ese melanocito muta y se puede convertir en un melanoma.

Por ello, los especialistas recomiendan vigilar los lunares, prestar atención a la aparición de nuevas lesiones y acudir al dermatólogo ante cualquier cambio visible.

Detectar a tiempo salva vidas

En esta línea, el dermatólogo Mario León ha advertido de la importancia de consultar con rapidez al especialista. Si vemos que hay alguna alteración en su forma, en su tamaño, en su color, tenemos que consultar a la mayor brevedad, ha señalado.

Cuando el daño se detecta en fases superficiales, la intervención resulta más sencilla y el pronóstico es mucho mejor. El mayor riesgo aparece cuando el melanoma se detecta tarde y crece hacia el interior, afectando al sistema linfático. En estos casos, León ha detallado que nosotros, cuando tenemos un lunar sospechoso, hacemos una dermatoscopia, para ver unas características estructurales en el lunar.

Además, cuando se diagnostica un caso, los familiares directos deben extremar la vigilancia, ya que el factor genético puede influir. Los expertos insisten en mantener la protección durante todo el año, tanto en el ocio como en el ámbito laboral.

La prevención empieza en la infancia

Los dermatólogos recuerdan que los cuidados desde edades tempranas son fundamentales para mantener una piel sana. Evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día y utilizar protectores solares, tanto tópicos como orales, se convierte en un auténtico seguro de vida frente al melanoma.