VIOLENCIA MACHISTA

De La Manada a la ley del ‘solo sí es sí’: un antes y un después en la violencia sexual en España

"Y todas las mujeres entendimos que eso no era un abuso" señala Alba redondo, de Malvaluna

Extremadura
7 Julio 2026, 13:41 | Actualizado 7 Julio 2026, 14:53

Las imágenes dieron la vuelta al mundo. En la primera noche de los sanfermines de 2016, cinco hombres agredieron a una mujer de 18 años en un portal de Pamplona. Fue un punto de inflexión en nuestro país.

"Y a nivel social todas entendimos que podíamos ser víctimas de violencia sexual", como apunta la agente de igualdad de Malvaluna, Alba Redondo. "Produjo que en la sociedad española hubiera un antes y un después de la manada", añade el magistrado Joaquín González.

La primera sentencia en 2018, que los condenaba a 9 años por abuso, causó una gran contestación social.

"Y todas las mujeres entendimos que eso no era un abuso. Que tú no te defiendas, que no es necesario que se ejerza violencia para que tú seas víctima de agresión sexual... y que te puedes quedar bloqueada", afirma Alba Redondo.

Un año después, el Supremo revisó la sentencia. Lo calificó como violación y elevó las penas a 15 años. En 2022, el lema del “solo sí es sí” dio nombre a una nueva ley, que luego fue reformada de nuevo. Colocaba el consentimiento en el centro de la norma. Para algunos magistrados, el problema no está ahí, sino en cómo probarlo.

Como apunta Joaquín González: "Centró toda la relevancia en el tema del consentimiento, cuando en el caso de la manada y en el de un porcentaje altísimo de los delitos contra la libertad sexual el consentimiento no es el problema, es la prueba, es la valoración de la prueba. Una legislación que actualmente yo creo que es buena, es eficaz y es lo suficientemente rigurosa como para castigar este tipo de delitos".

Asociaciones feministas creen que cómo se actuó tras esa ley es una prueba de que la Justicia no aprendió del caso, ya que, según señala Alba Redondo, sigue ocurriendo: "Que la justicia siga siendo patriarcal, que no se nos crea, que se nos revictimice constantemente".

Los condenados continúan en prisión. Uno de ellos ya ha comenzado a tener permisos penitenciarios.