GASTRONOMÍA
Buñuelos y huesos de santo, los sabores que endulzan el puente de Todos los Santos
El Mercado de Dulces Conventuales de Fregenal de la Sierra ha agotado gran parte de sus existencias, y en pastelerías de toda la región han aumentado las ventas durante estos días
Canal Extremadura Huesos de santo de la pastelería Vainilla Sucrem de Plasencia
Buñuelos, huesos de santo y recetas centenarias han vuelto a endulzar el puente de Todos los Santos en Extremadura.
En Fregenal de la Sierra, el XI Mercado de Dulces Conventuales despide este lunes una edición que ha contado con gran afluencia de público y con éxito de ventas de los productos elaborados artesanalmente por comunidades religiosas de Extremadura y Andalucía. La cita, que combina tradición, gastronomía y solidaridad, se ha consolidado como uno de los grandes reclamos de estas fechas. Tanto es así que cinco de los siete conventos participantes han agotado todas las existencias que llevaron al mercado. Vecinos y visitantes han vuelto a responder a una propuesta que cumple once años acercando al público recetas elaboradas durante generaciones en los monasterios.
Pero si hay un dulce inseparable de estas fechas son los huesos de santo. En Plasencia, Ana Hernández mantiene viva esta tradición desde su pastelería, donde elabora de forma completamente artesanal uno de los productos más demandados del puente. "Es todo artesanal. Se mezcla un líquido que es azúcar con agua y con una pasta de almendras. La almendra tiene que ser buena porque si no, no sale bien", explica la pastelera.
Junto al tradicional relleno de yema, Hernández ha apostado por innovar con nuevas variedades de chocolate blanco, chocolate negro o crema, además de diferentes acabados y colores que buscan atraer a nuevos consumidores sin perder la esencia del dulce. El resultado está siendo un éxito. Durante estos días ha elaborado más de 300 huesos de santo, manteniendo además los precios de otros años. "Estos días aumentan las ventas, es una época en la que la gente se lleva mucho estos dulces", asegura.
Y los clientes parecen darle la razón. Muchos llegan recomendados por familiares o amigos y otros repiten tras probarlos. "Están riquísimos" o "hemos venido a probarlos porque nos los habían recomendado" son algunos de los comentarios más repetidos.
La tradición vuelve a demostrar que, durante el puente de Todos los Santos, darse un capricho dulce sigue siendo una costumbre difícil de resistir.