MEDIO AMBIENTE
Bruselas fija reglas comunes para certificar la captura de carbono en el campo
La nueva normativa abre la puerta a ingresos para agricultores, ganaderos y gestores forestales en toda la UE
La Comisión Europea ha aprobado nuevas reglas para certificar cómo se captura y almacena carbono en el campo. Son tres métodos que ordenan las prácticas que pueden recibir un sello acreditativo y vender esos derechos: trabajos en suelos agrícolas, recuperación de turberas y creación de nuevas zonas forestales. Con estas pautas, Bruselas busca un sistema común en toda la Unión y que agricultores y gestores del territorio puedan acceder a ingresos por mejorar la gestión de sus tierras.
Las nuevas metodologías nacen tras consultas con expertos y profesionales del terreno. El objetivo es que cualquier proyecto que quiera certificar su labor de captura de carbono disponga de una guía sencilla y aplicable en los 27 países miembros. Así se evita que cada territorio utilice criterios distintos y se garantiza que los resultados sean comparables.
Las prácticas reconocidas abarcan cambios en el manejo de suelos agrícolas, la recuperación de zonas húmedas degradadas y la creación de nuevas áreas forestales. Estas acciones reducen emisiones, refuerzan la biodiversidad, protegen el suelo y ayudan a que los paisajes resistan mejor los fenómenos climáticos extremos.
Bruselas subraya que este marco puede abrir una nueva vía de ingresos para agricultores, ganaderos y silvicultores, ya que la certificación permite acceder a incentivos económicos ligados a la gestión responsable de la tierra.
El reglamento entró en vigor a finales de 2024 y fija los criterios básicos que deben cumplirse. Con las metodologías ya aprobadas, los sistemas de certificación podrán solicitar su reconocimiento oficial y empezar a operar bajo estas reglas comunes, reforzando el papel de la agricultura de carbono en la acción climática europea.


