APICULTURA
Abejarucos y sequía agravan la crisis de la apicultura extremeña
APAG Extremadura Asaja alerta de que la mortandad en las colmenas supera el 50% y reclama a la Junta medidas para controlar la población de abejarucos
Canal Extremadura
La presencia masiva de abejarucos y los efectos de la sequía están poniendo en serio riesgo a la apicultura extremeña. Según APAG Extremadura Asaja, la mortandad en la cabaña apícola de la región ya supera el 50%, una situación que está provocando importantes pérdidas económicas y productivas en el sector.
Colmenas al límite
Juan Babiano, apicultor y responsable de una explotación familiar con unas 2.000 colmenas, asegura que cada verano la presión de los abejarucos se convierte en una amenaza para la supervivencia de sus explotaciones.
"Hay una masificación de abejarucos que arrasa con las colmenas. Nosotros empezamos cada temporada con la mitad de colmenas, y la otra mitad que nos queda a mínimos de abejas, y tenemos las primeras floraciones de la primavera, que es cuando más cosecha podíamos sacar, intentando recuperar las colmenas", ha explicado.
La situación se agrava por la falta de agua. En algunos casos, los colmenares quedan prácticamente arrasados, con escasas posibilidades de recuperación y fuertes pérdidas para los apicultores.
Durante la visita a una explotación afectada, María Fuentes destacó el impacto económico de estos ataques: "Un colmenar con más de 10.000 euros invertidos y 118 colmenas a las que estos pájaros han dejado sin abejas, sin crías y con prácticamente nada que aprovechar. La miel ha perdido la humedad necesaria y solo parte de la cera podrá fundirse para hacer nuevas láminas".
Reclaman control poblacional
Los apicultores consideran que se trata de un problema generalizado en distintos puntos de España y reclaman medidas efectivas por parte de las administraciones.
Juan Babiano ha pedido que se estudien mecanismos de control de la especie. "Nosotros pedimos que al abejaruco se le declare como especie cinegética, alguna solución para controlar la población, pero alguna solución que sea real".
En la misma línea, el presidente de APAG Extremadura Asaja, Juan Metidieri, ha insistido en la necesidad de actuar sobre la población de estos ejemplares. "Es una especie protegida, que es algo inentendible, como pasa con otras tantas, y cuando vemos que hay tanto problema para descatalogarlo o para poder hacer ese control poblacional que tanto hemos reivindicado. Y yo creo que esto hay que permitirlo y autorizarlo todos los años".
A la espera de una reunión
Ante esta situación, la organización agraria ha solicitado una reunión con la Junta de Extremadura para plantear posibles soluciones. Sin embargo, según aseguran, todavía no han recibido respuesta por parte de la administración autonómica.
