Cómo definir Womad Cáceres
Womad en Cáceres se vive de muchas maneras distintas y casi nadie consigue definirlo con una sola palabra. Es, simplemente, Womad
“Libertad”, “diversión” o simplemente “estar con amigos”. Womad en Cáceres se vive de muchas maneras distintas y casi nadie consigue definirla con una sola palabra. Quizá porque el festival lleva años convirtiendo la ciudad monumental en un punto de encuentro donde la música, las culturas y las experiencias se mezclan hasta altas horas de la madrugada.
Entre conciertos, reencuentros y gente llegada de muchos lugares, el ambiente ha vuelto a llenar este viernes noche las plazas cacereñas. Para muchos asistentes, parte de la esencia del Womad está precisamente en descubrir sonidos nuevos y dejarse sorprender.
El sábado, por delante
El festival afronta este sábado, 9 de mayo, la tercera y última jornada de conciertos con las actuaciones de diez grupos en los tres escenarios del certamen, ubicados en la Plaza Mayor, la de Santa María y San Jorge. En esta jornada adquiere un gran protagonismo la música hecha por mujeres con la presencia de la Balkan Paradise Orchestra, La Chispa o Canchalera, entre las artistas que se suman a esta fiesta multicultural que se celebra desde el pasado jueves en la capital cacereña con la presencia de 21 artistas de 14 países.
La música empezará a sonar este sábado en la plaza de Santa María con Jorge Navarro (13,30 horas), al que le seguirá Dominique Atsama (15,00 horas), un camerunés que es capaz de transformar el sonido de una guitarra en una orquesta. La placentina Canchalera (16,30 horas) cerrará las actuaciones en este escenario con sus sonidos flamencos y letras comprometidas
Música, la esencia
Sobre el escenario también hubo espacio para esa mezcla constante. Desde Estados Unidos, Sorvina puso ritmo a la noche con una propuesta que une jazz, rap e hip hop. La artista explicó que sus canciones hablan de “fe, familia, identidad y sentido de pertenencia”.

En otro de los escenarios, el dúo gallego Caamaño & Ameixeiras llevó hasta Cáceres una propuesta que fusiona música tradicional gallega y sonidos electrónicos. Las artistas destacaron la emoción de poder compartir su cultura e identidad y comprobar la buena acogida del público.
Así, entre estilos diferentes, idiomas y sonidos llegados de distintos rincones del mundo, el Womad ha vuelto a demostrar por qué sigue siendo uno de los festivales más singulares del panorama cultural extremeño.


