SANIDAD

Sanidad alerta del riesgo del humo en incendios

El ministerio aconseja usar mascarillas FFP2 o N95 y advierte del impacto del humo en la salud, especialmente en situaciones de altas temperaturas

Extremadura
Incendio Forestal
27 Junio 2026, 10:08 | Actualizado 27 Junio 2026, 10:13

El Ministerio de Sanidad ha publicado una guía con recomendaciones sanitarias frente a los incendios forestales, en la que advierte de los efectos del humo sobre la salud y aconseja el uso de mascarillas FFP2 o N95 en caso de exposición. Asimismo, precisa que las mascarillas quirúrgicas, pañuelos o bufandas no ofrecen una protección adecuada.

El documento, titulado ‘Recomendaciones sanitarias en situaciones de incendios forestales 2026’, constituye el primer marco específico de prevención y actuación impulsado desde el departamento. En este sentido, el Ministerio ha destacado el aumento del riesgo de incendios como consecuencia del cambio climático.

Efectos del humo en la salud

La guía pone el foco en el impacto del humo sobre la salud. En línea con un estudio europeo, detalla que las partículas finas PM2,5 procedentes de incendios pueden presentar una toxicidad superior a la de otras fuentes de contaminación, como el tráfico, debido a su composición química y su elevado potencial oxidativo.

Según recoge el documento, pequeños incrementos en la concentración de estas partículas se asocian con un aumento de la mortalidad general del 0,7%, que asciende al 1,3% en enfermedades respiratorias. Además de afectar al sistema respiratorio y cardiovascular, Sanidad advierte de que el humo puede influir en el sistema nervioso y afectar a la concentración y la atención.

Riesgo añadido por el calor extremo

El Ministerio también subraya la especial peligrosidad de la combinación entre humo y temperaturas extremas, ya que incrementa el riesgo de erupciones cutáneas, síncopes por deshidratación y golpe de calor, una urgencia médica grave caracterizada por una temperatura corporal superior a los 40 ºC y posibles daños multiorgánicos.

Asimismo, el documento pone el acento en la salud materno-infantil, al señalar que existe evidencia de un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer en mujeres embarazadas expuestas al humo.

Agua, alimentación y salud emocional

La guía también alerta sobre posibles riesgos en el agua potable, que puede contaminarse por sustancias químicas o metales procedentes de cenizas y sedimentos. Por ello, recomienda mantener la vigilancia, especialmente en lactantes, donde componentes como los nitratos requieren un control específico.

Además, Sanidad ha señalado que los incendios pueden generar efectos emocionales como tristeza, ansiedad o sensación de pérdida. En menores, recomienda ofrecer acompañamiento, atender cambios de conducta o rendimiento escolar y buscar apoyo profesional si el malestar persiste.

Cómo actuar ante un incendio

El documento, coordinado por la Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral, recoge pautas claras de actuación. Entre ellas, permanecer en interiores con puertas y ventanas cerradas, evitar actividades que deterioren el aire, como fumar o usar aspiradoras y limpiar las cenizas con paños húmedos.

También incluye recomendaciones de primeros auxilios ante quemaduras. En casos leves, se aconseja aplicar agua fría durante 20 a 30 minutos; en quemaduras graves, evitar retirar la ropa adherida y cubrir la zona con paños limpios y secos. El texto insiste en no aplicar hielo, aceites ni remedios caseros.

Una vez extinguido el incendio, no se debe ventilar hasta recibir indicaciones oficiales y se recomienda extremar la precaución con los alimentos. Los no envasados expuestos al humo deben desecharse, mientras que los envases cerrados deben limpiarse antes de abrirse.

Por último, el Ministerio recomienda consultar el Índice de Calidad del Aire (ICA) y las webs autonómicas para tomar decisiones informadas sobre ventilación y actividad física.