La falta de mano de obra vuelve a marcar la campaña de la fruta de hueso
El sector necesita 45.000 trabajadores en los próximos meses y advierte de un cambio de cultivos ante la dificultad para cubrir hasta seis millones de peonadas
La vigilancia y el control en el campo se refuerzan con el inicio de la campaña de la fruta de hueso en la región, una temporada que arranca con una cosecha más corta de lo habitual, pero con una elevada necesidad de mano de obra. El sector calcula que serán necesarios seis millones de peonadas, lo que equivale a 45.000 trabajadores durante los próximos meses.
En estos momentos, las explotaciones se centran en las tareas de entresaque y en la recolección de las primeras variedades de albaricoque. En apenas unas semanas comenzará también la campaña del paraguayo y el melocotón. Sin embargo, como ocurre cada año y de forma cada vez más acusada, el principal problema vuelve a ser la escasez de trabajadores, una situación que solo se palia parcialmente con las contrataciones en origen, insuficientes para cubrir la demanda total.
Un problema estructural del sector
Esta falta de mano de obra tiene ya consecuencias directas en el modelo productivo. Cada vez más empresarios optan por sustituir cultivos intensivos en trabajo por otros que requieren menos personal. En este sentido, el gerente de El Escobar, Natalio Caballero, lamentó que “la fruta es que desde el día 1 tiene que regar, podar y llega la recolección, no tenemos mano de obra… y con todos los gastos echados dejar la fruta que se estropee, que ya no ha pasado”.
Desde las organizaciones del sector se insiste en que la situación obliga a buscar soluciones estructurales. El gerente de Afruex, Miguel Ángel Gómez, explicó que “se están haciendo contrataciones en origen de entre 200 y 250 personas… poco a poco van a tener que ir subiendo y al final vamos a tener que ir tirando de las contrataciones en origen que hacen otras regiones productoras de España”.
La demanda se extiende al campo y a la industria
La necesidad de trabajadores no se limita únicamente a las explotaciones agrícolas. También afecta a la industria agroalimentaria vinculada a la campaña. La gerente de Adecco Badajoz, Mamen Pérez, advirtió de que “por la zona de Don Benito-Villanueva necesitamos más de 400 trabajadores, porque muchos son en el campo y otros en las propias fábricas”.
El sector afronta así una campaña clave marcada por la incertidumbre laboral, en la que la falta de personal amenaza no solo la recolección, sino también la viabilidad futura de determinados cultivos en la región.


