CAMPO
El sector del aceite de oliva alerta de una situación "crítica" por el desplome de los precios
Productores extremeños denuncian que las cotizaciones no cubren los costes de producción y proponen retirar hasta un 20% del aceite del mercado para frenar la caída
Getty Images Aceite de oliva.
El sector del aceite de oliva en Extremadura atraviesa un momento de gran preocupación por el fuerte descenso de los precios en origen. Cooperativas y organizaciones agrarias advierten de una situación "crítica e insostenible", ya que las cotizaciones actuales no permiten cubrir los costes de producción, pese a que la campaña será una de las mejores de los últimos años.
La región producirá unas 97.000 toneladas de aceite de oliva en una campaña marcada por la abundancia de cosecha. Sin embargo, el sector lamenta que las ventas no estén respondiendo al volumen de producción y que los precios sigan cayendo por factores como la entrada de aceite importado y la reducción de las exportaciones.
Miguel Ángel Miranda, gerente de la Cooperativa Nuestra Señora de Perales, señala que la combinación de estos elementos dibuja un escenario muy complicado para los productores. A su juicio, la llegada de aceite de otros países, una cosecha abundante y el descenso de las exportaciones pueden convertir esta campaña en "una de las peores para el sector si no se adoptan medidas de control".
Los productores reclaman una mayor vigilancia sobre las importaciones y denuncian movimientos especulativos que contribuyen a hundir las cotizaciones. "Hay especulación a la baja por parte de los compradores y esto no hay quien lo pare", asegura Miranda, que advierte de que "hay que tomar medidas porque no sabemos cuál va a ser el suelo". Lo que está claro, añade, es que el precio no cubre los costes de producción del agricultor. "Para mi va a ser totalmente ruinoso", vaticina.
Retirar un 20% de la producción del mercado
Ante esta situación, el sector estudia acogerse al mecanismo previsto en el artículo 167 bis del reglamento comunitario, que permite retirar temporalmente parte de la producción del mercado. La propuesta pasa por almacenar hasta un 20% del aceite para reducir la oferta disponible y contribuir a estabilizar los precios. Esta medida permitiría retirar del mercado los aceites de menor calidad, que son los que más influyen en la caída de las cotizaciones. Además, el almacenamiento se realizaría sin que el producto pudiera comercializarse durante el tiempo fijado por el sector.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones agrarias como Apag Extremadura y Unión de Uniones. Juan Metidieri señala que "mecanismos como el almacenamiento privado se debería activar lo antes posible, ya que sería bueno para esta campaña como para la siguiente". Por su parte, Anastasio Yébenes, explica que esta medida "regula tanto la oferta como la demanda", y hace "viable la explotación olivarera" para el agricultor. Además, hace que el consumidor no sienta las "fluctuaciones tan extraordinarias de precios".
La campaña de este año alcanzará una producción estirada de 1,6 millones de toneladas de aceite de oliva en España, de las que cerca de 97.000 se obtendrán en Extremadura. Unas cifras históricas que contrastan con la preocupación de los agricultores por la evolución del mercado y la rentabilidad de sus explotaciones.