AGRICULTURA
Extremadura lidera el tomate de industria y consolida el auge del brócoli
El regadío impulsa la transformación del campo extremeño: más productividad y calidad en los principales cultivos
Extremadura se mantiene como la gran potencia nacional del tomate de industria, el principal cultivo hortícola de la región, que representa alrededor del 72% de la superficie dedicada a este tipo de producciones, con unas 21.000 hectáreas en los últimos años.
Este cultivo ha mostrado una evolución relativamente estable en las últimas dos décadas, con oscilaciones entre las 15.000 y las 30.000 hectáreas, aunque en los años más recientes se sitúa de forma habitual en torno a las 20.000. Más allá de la superficie, el gran cambio ha llegado de la mano de la productividad, estrechamente ligada al regadío.
La modernización de los sistemas de riego ha sido determinante en el salto de calidad del sector. En las vegas del río Guadiana, la transición del riego por gravedad al riego localizado por goteo ha permitido duplicar los rendimientos: de unos 50.000 kilos por hectárea en 1996 a superar en muchos casos los 90.000 kilos en la actualidad. El agua se ha convertido así en un factor clave no solo en cantidad, sino también en calidad y estabilidad productiva.
Junto al tomate, el brócoli ha experimentado una expansión notable en la región. Su superficie se ha multiplicado por diez en las últimas décadas, hasta alcanzar alrededor del 14% de la superficie hortícola extremeña, con unas 4.500 hectáreas. Además, Extremadura concentra ya 2 de cada 10 hectáreas de brócoli de toda España.
Este cultivo se localiza principalmente en las vegas bajas del Guadiana, aunque en los últimos años también ha ganado presencia en las vegas altas, lo que refleja una diversificación progresiva del mapa agrícola regional.
En conjunto, el campo extremeño avanza hacia un modelo más tecnificado y eficiente, donde el regadío se consolida como pieza estructural del crecimiento, la competitividad y la diversificación de cultivos en la región.


