SENDERISMO
Ruta de la Pantaneta: conquistando el techo de la provincia pacense
En el corazón de la Sierra de Tentudía, en el sur de Extremadura, se encuentra una de las rutas más completas y simbólicas de la provincia de Badajoz. El itinerario que parte desde Calera de León hasta el entorno del Monasterio de Tentudía combina naturaleza, historia y paisaje en apenas 9 kilómetros de recorrido, con un desnivel aproximado de 300 metros y una duración media de unas tres horas. Una ruta de dificultad moderada que culmina en el punto más alto de la provincia, a 1.104 metros de altitud.
El camino avanza entre dehesas de encinas y claros de pasto típicos del sur pacense, en un ascenso progresivo que permite disfrutar del paisaje sin grandes exigencias técnicas. En los tramos iniciales, la presencia del agua marca el carácter del entorno, con la conocida zona de la Pantaneta y los pequeños arroyos que alimentan el paisaje, especialmente vivos tras las lluvias. A medida que se gana altura, el paisaje se abre y aparecen las vistas amplias de la sierra, donde el verde de la dehesa contrasta con los perfiles suaves de las montañas.
Uno de los grandes hitos del recorrido es la llegada al Monasterio de Tentudía, una construcción ligada a la Orden de Santiago que domina el entorno desde lo alto de la sierra. Su presencia no solo marca el final del ascenso, sino también el inicio de una lectura histórica del territorio, ya que este enclave fue durante siglos un punto estratégico en la frontera entre reinos durante la Reconquista. Muy cerca del monasterio se encuentra el conocido como techo de la provincia de Badajoz, un entorno que alcanza los 1.104 metros y que ofrece una de las panorámicas más amplias del sur de Extremadura.
A este valor paisajístico y geográfico se suma la leyenda que ha dado nombre al lugar. La tradición cuenta que un maestre de la Orden de Santiago, sorprendido por el avance de la noche en plena batalla, pidió a la Virgen: “¡Santa María, detén tu día!”, con la esperanza de prolongar la luz del sol y obtener la victoria. De esa invocación habría nacido el nombre de Tentudía, un topónimo cargado de simbolismo que refuerza el carácter casi mítico del lugar.


