TRASHUMANCIA

La última subida al norte: el adiós de Paco Morgado

El pastor extremeño emprende con sus 1.400 ovejas desde Sierra de Fuentes un trayecto de 40 días y cientos de kilómetros 

12 Mayo 2026, 08:05 | Actualizado 12 Mayo 2026, 08:36

Emprende el camino hacia el norte como lo ha hecho durante décadas, guiando a su rebaño de 1.400 ovejas por las viejas rutas de la trashumancia que atraviesan Extremadura. Paco Morgado ha iniciado la que podría ser su última gran travesía, un recorrido de unos 40 días en el que no solo se desplazan animales, sino también una forma de vida que resiste al paso del tiempo.

El primer día siempre pesa más. “Es el que más cansa porque vas un poco más nervioso”, reconoce en este inicio en el que incertidumbre y emoción se mezclan con la rutina del pastoreo. Poco a poco, asegura, el cuerpo se adapta, el paso se hace constante y la cañada se convierte en hogar provisional bajo el cielo abierto.

Con 65 años, Morgado siente que las fuerzas ya no acompañan como antes. Aun así, continúa al frente de un oficio que ha marcado su vida durante más de cuatro décadas. Un tiempo que ahora llega a la etapa de los reconocimientos.  En Casas de Miravete está previsto un homenaje a su labor y a la de aquellos que han mantenido viva la trashumancia cuando parecía destinada a desaparecer. Entre tanto hay tributos más cotidianos: a su paso la gente lo detiene, lo saluda y agradece que esta estampa siga existiendo.

La ruta no es sencilla. La subida, con los campos sembrados, obliga a extremar el cuidado del rebaño para garantizar alimento suficiente. La bajada, aunque más ligera en lo físico, complica la alimentación de los animales. Todo forma parte de un equilibrio aprendido con los años, donde la experiencia pesa tanto como el bastón del pastor.

A su lado avanza una cuadrilla “multicultural”, con personas que repiten temporada y otras que se incorporan por primera vez a esta vida nómada. 

Este año, asegura que colgará el bastón. No como final absoluto, sino como el cierre de un ciclo vital ligado a la tierra, al camino y a unas ovejas que han sido, durante toda una vida, su forma de estar en el mundo.