PSICOLOGÍA Y SOCIEDAD

La hiperproductividad y el uso abusivo de pantallas erosionan los lazos de amistad

Expertos en salud mental alertan sobre cómo el aplazamiento constante de los encuentros sociales incrementa el aislamiento y perjudica el bienestar emocional.

Redacción Conexión Extremadura La amistad profunda exige tres pilares fundamentales: reciprocidad en la confianza, admiración en lugar de envidia, y la certeza mutua de cuidar y ser cuidado.

27 Octubre 2026, 15:19 | Actualizado 30 Octubre 2026, 09:01

Las dinámicas de la vida contemporánea, marcadas por la inercia laboral, el agotamiento físico y la constante interacción digital a través de teléfonos móviles, están provocando la postergación sistemática de las relaciones interpersonales presenciales. Esta tendencia, sintetizada socialmente en expresiones recurrentes como «ya quedaremos» o «a ver si nos vemos», refleja un deseo genuino de contacto que naufraga ante la falta de tiempo y espacio. Los especialistas en psiquiatría advierten que el ser humano está biológicamente programado para convivir en comunidades de apoyo cercano y que la pérdida de esta artesanía del vínculo social directo constituye un factor de riesgo primario para la salud mental.

Tipologías de vínculos y la lealtad con el paso del tiempo

A lo largo del ciclo vital, las relaciones de amistad adoptan diversas modalidades según el contexto y el nivel de compromiso. Se distinguen las amistades por etapas (propias del entorno escolar, universitario o laboral, cuyo afecto tiende a diluirse al tomar rumbos independientes) y las amistades intermitentes, caracterizadas por contactos espaciados donde el afecto se reactiva de forma inmediata al reencontrarse. No obstante, los expertos destacan la trascendencia de los amigos «de raíz» o históricos: un círculo reducido de personas que custodian la memoria colectiva y las distintas identidades de la persona, ejerciendo como un espejo incondicional frente al paso de los años.