TODO LOS SANTOS
La campaña de Todos los Santos concentra el 90 % de la flor cortada anual
Redacción Conexión Extremadura Guadalupe Trujillo nos muestra la confección de los distintos centros para la campaña de Todos los Santos
El sector de la floristería afronta estos días el periodo de mayor actividad comercial del ejercicio con motivo de la conmemoración de Todos los Santos. Esta campaña concentra aproximadamente el 90 % del volumen anual de transporte y comercialización de flor cortada, una demanda intensiva que coincide en las mismas fechas en numerosos países y que tensiona el mercado internacional. En los talleres de la región se ultiman cientos de encargos diarios adaptados a las particularidades de cada sepultura, panteón o tumba de suelo.
Tipologías de centros y técnicas de composición
Entre los arreglos más solicitados para las lápidas destaca el diseño en forma de 'L'. Esta estructura dispone las flores en el eje vertical y en uno de los laterales para decorar el conjunto monumental sin ocultar las fotografías, inscripciones o leyendas dedicadas a los difuntos. Para su confección, los profesionales fijan en primer lugar los verdes, como las hojas de helecho, sobre una base de espuma vegetal humidificada, lo que garantiza la absorción de agua y la estabilidad de la estructura.
Especies dominantes y diversidad de orígenes
El clavel y el crisantemo se mantienen como las variedades predominantes en los encargos, acompañadas por rosas, paniculata y plantas de crisantemo en maceta. El abanico cromático responde a usos tradicionales: el color blanco se destina de forma mayoritaria a difuntos jóvenes o infantiles como símbolo de pureza, mientras que los tonos rojos y fucsias prevalecen en las composiciones para personas mayores.
El abastecimiento de la campaña refleja la globalización del mercado floral. Mientras que especies como el crisantemo proceden de cultivos nacionales, principalmente de la zona de Chipiona, gran parte del clavel y la paniculata se importan desde Colombia y Ecuador, con trayectos marítimos que alcanzan los 15 días. Para prolongar la conservación de los centros en las tumbas, los floristas recomiendan añadir agua periódicamente a la espuma o renovar el líquido de los jarrones de forma diaria.