DIVULGACIÓN
La neocueva de Maltravieso avanza y encara ya su fase más decisiva
El proyecto, que podría estar finalizado este otoño, recreará a escala real parte de la cueva con espacios inmersivos y accesibles
La neocueva de Maltravieso entra en su recta final. La estructura del edificio que albergará la réplica de la histórica cueva cacereña está prácticamente terminada y la próxima semana comenzarán los trabajos de recreación interior de uno de los yacimientos paleolíticos más importantes del mundo.
Cuando finalicen las obras, Cáceres contará con una reproducción casi exacta de algunas de las zonas más emblemáticas de la cueva original, (unos 60 metros) incluyendo espacios como la Sala de las Columnas o la Sala de las Chimeneas. El objetivo es que el visitante experimente sensaciones muy similares a las de una visita real a la cavidad, pero sin poner en riesgo la conservación de las pinturas rupestres originales.
El proyecto supera los tres millones y medio de euros y está concebido como una infraestructura cultural y científica de referencia para Extremadura. Además de la reproducción física de la cavidad, el complejo incluirá contenidos audiovisuales, recursos inmersivos y espacios divulgativos adaptados a distintos públicos.
Un enclave esencial para entender la historia
La importancia de Maltravieso trasciende Extremadura y España. La cueva alberga algunas de las pinturas rupestres más antiguas conocidas y se convirtió en referencia internacional tras la publicación de estudios que dataron varias de sus manos en negativo en más de 66.000 años de antigüedad.
Esa cronología sitúa las representaciones en una época anterior a la llegada del Homo sapiens a Europa, lo que apunta a que fueron realizadas por neandertales. El hallazgo revolucionó las investigaciones sobre el arte prehistórico y abrió nuevas líneas sobre la capacidad simbólica y artística de esta especie humana.
La cueva fue descubierta de forma accidental en 1951 durante unas voladuras en una cantera y, desde entonces, las investigaciones han identificado decenas de manos, signos geométricos y restos arqueológicos de enorme valor científico.
Una experiencia inmersiva inspirada en Altamira
La futura neocueva sigue el modelo de otros grandes espacios patrimoniales como la Neocueva de Altamira: ofrecer una experiencia accesible y masiva mientras se protege el enclave original, cuyo acceso permanece muy restringido por motivos de conservación.
La reproducción estará acompañada de recursos tecnológicos, iluminación ambiental y materiales diseñados para recrear la atmósfera real de la cavidad. También contará con medidas de accesibilidad como audioguías adaptadas, lectura fácil y contenidos inclusivos para personas con discapacidad.
Las previsiones actuales apuntan a que la instalación podría estar lista a finales de otoño, convirtiéndose en uno de los grandes proyectos culturales y turísticos de la ciudad en los últimos años. El complejo aspira además a reforzar la proyección internacional de Cáceres como enclave fundamental para comprender la prehistoria europea.
