FIESTAS
El garbanzo que llegó hasta la mesa de Carlos III vuelve a reinar en Valencia del Ventoso
La localidad pacense celebra este sábado su XXXVI Día del Garbanzo, una cita que abre paso a dos semanas de gastronomía, tradición y cultura.
Antes de convertirse en una celebración gastronómica, el garbanzo de Valencia del Ventoso ya tenía fama de traspasar fronteras. La tradición cuenta que el propio rey Carlos III recibía cada año esta legumbre extremeña para su mesa, un reconocimiento histórico a un producto que siglos después sigue siendo una de las señas de identidad de la localidad pacense.
Este sábado 1 de agosto, Valencia del Ventoso volverá a rendir homenaje a su producto más emblemático con la celebración del XXXVI Concurso Día del Garbanzo, la jornada central de una feria que se prolongará hasta el 16 de agosto.
Desde las 09:00 horas, las peñas locales tomarán el recinto de la Piscina Municipal y la Plaza de España para competir por los tradicionales Pucheros de Oro, Plata y Bronce. Con un mínimo de seis integrantes por grupo, los participantes volverán a cocinar sus cocidos a fuego lento, utilizando la leña o el carbón facilitados por la organización.
La jornada inaugural reunirá gastronomía, convivencia y actividades para todos los públicos, con una degustación popular del tradicional cocido de garbanzos, talleres infantiles, demostraciones culinarias de la chef Ana Salinero, un acto de hermanamiento con Escacena del Campo (Huelva) y actuaciones musicales.
La celebración continuará durante las siguientes semanas con una programación que convertirá al municipio en escaparate de la gastronomía y la cultura extremeña. Entre las propuestas destacan la XV Ruta de la Tapa, catas, mercados artesanales, exposiciones, encuentros musicales, desfiles de gigantes y cabezudos y las actividades tradicionales de las fiestas de agosto.
El reconocimiento al ‘Garbanzo de Oro’ 2026, que este año recibirá la Diputación de Badajoz, pondrá en valor la importancia de este producto y el trabajo de todo un municipio por mantener viva una tradición que forma parte de su identidad.
La historia del garbanzo valenciano del Ventoso está documentada desde hace siglos. Escritos del siglo XIX conservados en el Convento de Aguasantas, en Jerez de los Caballeros, ya destacaban la calidad de las cosechas de la zona, conocida entonces como Valencia del Barrial.
Ahora, cada verano, aquella legumbre que llegó a las mesas más distinguidas vuelve a reunir a vecinos y visitantes alrededor de un plato que representa mucho más que gastronomía: representa memoria, territorio y la forma de vida de un pueblo.