MEDALLA DE EXTREMADURA
Desde 1838 custodiando nuestro pasado: el Museo Nacional de Arte Romano Medalla de Extremadura
La institución recibe la máxima distinción de la región por ser fundamental para comprender las raíces históricas de Extremadura y uno de los principales referentes culturales del país
"He conocido la noticia en Portugal, desde Amaya, donde nos encontramos trabajando, y todo el equipo recibimos este reconocimiento con mucho honor y satisfacción. Es la máxima distinción de nuestra tierra y estamos muy contentos".
Con estas palabras ha recibido Trinidad Nogales, directora del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, la concesión de la Medalla de Extremadura a una institución que lleva casi dos siglos custodiando la memoria de Augusta Emerita.
Nogales ha querido compartir este reconocimiento con todas las personas que forman parte del museo, un equipo de profesionales que, según explica, "se entrega e implica cada día" para que la institución continúe siendo un referente en la conservación, investigación y difusión del patrimonio romano.
La directora considera que esta medalla supone también un impulso para seguir avanzando en una labor que ha situado al Museo Nacional de Arte Romano entre los grandes centros internacionales dedicados al mundo romano. Una proyección que mantiene con nuevos proyectos y con una presencia cada vez mayor fuera de España, con próximas citas internacionales en Rumanía y otros encuentros vinculados a la cultura clásica.
La historia del Museo Nacional de Arte Romano se remonta a 1838, cuando nació en la iglesia de Santa Clara, el espacio que en el futuro albergará el Museo Visigodo. Esta trayectoria lo convierte en el museo arqueológico más antiguo de España. Desde entonces, sus colecciones no han dejado de crecer hasta reunir una de las muestras de arte romano más importantes del mundo, con esculturas, mosaicos, pinturas, inscripciones y piezas arqueológicas que permiten reconstruir la vida cotidiana de la antigua Augusta Emerita.
En 1986 abrió sus puertas el actual edificio diseñado por Rafael Moneo, una construcción convertida en uno de los grandes símbolos culturales de Extremadura. Cuatro décadas después, sus salas siguen siendo una referencia para quienes quieren conocer la dimensión histórica de Mérida, una de las grandes ciudades romanas del Mediterráneo.
Hoy, el Museo Nacional de Arte Romano supera los 240.000 visitantes anuales, con un público fiel que llega atraído por una colección única y por la posibilidad de unir en una misma visita el museo y el conjunto arqueológico emeritense.
Trinidad Nogales destaca precisamente esa conexión: visitar Mérida significa acercarse a la historia romana a través de un tándem inseparable entre el museo y sus yacimientos, una experiencia que permite comprender la importancia de una ciudad que fue capital de la provincia romana de Lusitania.
La Medalla de Extremadura reconoce así a una institución que, en palabras de su directora, proyecta "una imagen profesional y rigurosa de Extremadura al mundo". Un reconocimiento que pone en valor el trabajo de generaciones de profesionales y el compromiso de un equipo que mantiene vivo uno de los grandes legados históricos de la comunidad.