TEATRO
De Lorca a Patroclo: tres obras esenciales de Alberto Conejero
La piedra oscura, Ushuaia y En mitad de tanto fuego se publican en una edición de Cátedra que muestra algunas de las principales líneas temáticas de la dramaturgia del Premio Nacional
Canta, oh diosa, la cólera de Aquiles
Que trajo incontables males a los griegos
Yo, que quiero la gloria para los confundidos y los hermafroditas y los que se ponen ropas de mujer en la oscuridad de su cuarto y los torcidos y los rotos porque los rompieron y los asustados porque les pegaron todo el tiempo y los que llegan tarde a esto de vivir y los que se aman insaciablemente cuando no han de amarse o cuando no han de decirse o cuando han de usar eufemismos y otros contarán su historia y no hablarán de que mis caderas fueron yunque.
Yo, que adoro a los desertores.
Cuando eres mayor, comienzas a amar a los desertores.
Deja que me ponga tu armadura.
Nos está contando la historia, envuelto en humo, en mitad de tanto fuego, un muchacho muerto vestido con vaqueros y camiseta, con el pelo ensortijado y brazos de guerrero. Nos cuenta su historia, con su acento, desde el centro a una silla, sin moverse demasiado porque la boca que abrazó la boca de Aquiles es la única que puede sobrevivirlos a los dos.
Y luego piensas en el dibujo del brazo de Rubén, canta oh diosa la cólera de y recuerdas lo que cuesta nombrar a veces y lo que te siguen gustando los raros, los que escriben con o a pesar de la herida (eso lo hablamos Alberto y yo en una cena) y eres Patroclo escuchando atentamente porque, calla, Patroclo va a contar su historia.
Patroclo cuenta su historia y la cuenta Mateo y la cuenta Lorca. "Se escribe teatro y se anhela intimidad con otros seres humanos. Porque como dice Enzo Cormann, los dramaturgos no escribimos teatro sino que escribimos para el teatro. Y por eso la escritura teatral contiene siempre la vocación de encuentro con otros imaginarios". Eso dice Alberto Conejero. Eso escribí yo cuando salí de ver "En mitad de tanto fuego", con Rubén de Eguía y ahora, la editorial Cátedra ha publicado "La piedra oscura", "Ushuaia" y "En mitad de tanto fuego", que hablan tanto tanto tanto sobre el amor.
El teatro se lee, el teatro se escribe y de pronto llegan Los Javis y ganan premio en Cannes y se lía una en redes porque lo importante de Lorca no era su orientación sexual. Si lo escribiéramos con estilo periodístico estricto, diríamos: "La reciente adaptación cinematográfica de La bola negra, dirigida por Los Javis y basada en materiales inspirados en el universo lorquiano, ha generado un intenso debate en redes sociales y medios culturales. La polémica surgió especialmente tras las declaraciones de Javier Ambrossi en Cannes, donde afirmó que Federico García Lorca fue asesinado "por maricón" y defendió una lectura de su figura vinculada a su identidad y deseo. Mientras algunos sectores han respaldado esta reivindicación de la dimensión queer del poeta, tradicionalmente relegada en muchos relatos biográficos, otros han criticado lo que consideran una simplificación de las circunstancias históricas de su asesinato, señalando que también intervinieron factores políticos y represivos ligados al contexto de la Guerra Civil. El debate ha reavivado la discusión sobre cómo interpretar y representar hoy la figura de Lorca desde la creación contemporánea".
Lo que desconocemos es cómo podemos separar la identidad de un ser humano de todo lo demás. Y desconocemos también por qué la identidad sexual es lo primero que se quita de la ecuación. Bueno, no, eso no lo desconocemos. Lo hablamos en esta entrevista.


