MIT JAZZ
Chico Pérez y Sergio de Lope presentan "Ibérica", un disco que une Mérida y Priego de Córdoba
Flamenco, jazz y patrimonio en un álbum que cuenta con Arcángel, Argentina, María Terremoto y la extremeña Carolina "La Chispa" y que esta noche suena en el Templo de Diana
"Ibérica" tiende esta noche un puente sonoro entre el Templo de Diana y Priego de Córdoba a través del flamenco‑jazz de Chico Pérez y Sergio de Lope. Un estreno que convierte Mérida en escenario y protagonista dentro de la programación del Mit Jazz, a las 21:30 horas. El pianista jienense Chico Pérez y el flautista y saxofonista prieguense Sergio de Lope actuarán junto a la Big Band Ciudad de Mérida para desplegar en directo el repertorio de su nuevo trabajo discográfico. Sobre el escenario, la monumentalidad clásica del templo y el formato de big band se cruzan con dos lenguajes muy vivos: el flamenco y el jazz.
“Ibérica” es mucho más que un disco: es, ante todo, un puente sonoro entre dos patrimonios, el romano de Mérida y el barroco de Priego de Córdoba, leído en clave contemporánea por dos músicos que entienden el flamenco como un territorio abierto. El proyecto propone un diálogo entre ciudades, épocas y estilos, con la música como hilo conductor de una geografía compartida.
El corazón del álbum está en ese cruce de caminos. Las composiciones de Chico Pérez y Sergio de Lope unen compás flamenco, armonías cercanas al jazz y una clara vocación narrativa. El patrimonio no aparece como simple decorado: se convierte en materia musical. Así, el disco incluye piezas dedicadas a espacios concretos, como el Arco de Trajano, que se transforma aquí en motivo melódico y rítmico, en un intento de convertir piedra y memoria en sonido.
La Big Band Ciudad de Mérida, bajo la dirección de Raúl Miguel, aporta el cuerpo orquestal y el color del jazz de gran formato, poco habitual en el contexto flamenco. Sobre esa base se construye un repertorio que va del susurro del piano a la explosión de metales, de los silencios que dejan respirar al monumento a los tutti que llenan de música el espacio. En la producción, el sello del multipremiado Javier Monteverde, ganador de varios Grammys, aporta un acabado sonoro que mira de reojo a la próxima gala de estos premios sin perder el arraigo en lo local / universal.
El elenco vocal confirma que “Ibérica” aspira a jugar en primera línea. En el disco participan figuras consagradas del flamenco como Arcángel, Argentina, María Terremoto, Lela Soto y Carolina “La Chispa”, que ponen sus voces y su personalidad al servicio del relato común. En la cita de esta noche, el público emeritense podrá escuchar en directo a dos de esas voces: María Terremoto y Carolina Fernández “La Chispa”, artistas invitadas del concierto en el Templo de Diana, que aportarán el timbre del cante a un proyecto fuertemente instrumental. También estará Aroa Fernández, ahora mismo en la banda de la mismísima Rosalía.
Todo ello se enmarca en una idea simple y poderosa: usar la música para tender puentes. “Ibérica” nace como una colaboración entre Mérida y Priego de Córdoba, una propuesta que concibe el patrimonio como algo vivo, capaz de generar nuevas obras y de convocar públicos distintos en un mismo espacio. El templo romano se convierte así en caja de resonancia de un diálogo entre la historia, el presente creativo y el futuro de un flamenco que se deja atravesar por el jazz sin perder su raíz.
Para Chico Pérez, uno de los pianistas con mayor proyección del nuevo flamenco‑jazz español, “Ibérica” supone un paso más en una trayectoria marcada por la mezcla de lenguajes, desde el jazz al blues o la música clásica, con una fuerte impronta flamenca. Formado en el Conservatorio Superior de Música de Jaén y habitual en festivales como Jazz Madrid, Jazzaldia o Flamencos y Mestizos, su escritura busca precisamente eso: derribar muros entre géneros sin renunciar a la emoción directa.
A su lado, Sergio de Lope, flautista y saxofonista, aporta la respiración del viento flamenco y una concepción muy personal del flamenco‑jazz instrumental. Su fraseo, su manera de entrar y salir del compás, abre el espacio a nuevas texturas y matices, en permanente diálogo con el piano y con el entramado de la big band. Juntos proponen una lectura del patrimonio que no se limita a “poner música” a los monumentos, sino a preguntarse qué cuentan esos lugares y cómo puede contarlo hoy la música.
Con “Ibérica”, Mérida no solo acoge un concierto, sino que se coloca en el centro de un relato cultural que la conecta con otros territorios a través del arte. Un piano, una flauta, una big band y voces flamencas llenando de música un templo romano, en una ciudad que escucha cómo su patrimonio se convierte, literalmente, en sonido.
Charlamos con ambos sobre el concierto de esta noche... y sobre música.


