NEGOCIO LOCAL

Una joven de 27 años y embarazada de ocho meses reabre el único bar de Las Huertas de Cansa

La iniciativa de Sara devuelve a esta pedanía de Valencia de Alcántara un punto de encuentro para sus vecinos

Provincia de Cáceres
Sara, la propietaria del único bar en Las Huertas de Cansa (Cáceres).

Canal Extremadura Sara, la propietaria del único bar en Las Huertas de Cansa (Cáceres).

26 Septiembre 2026, 18:20 | Actualizado 26 Septiembre 2026, 18:30

Las Huertas de Cansa, pedanía de Valencia de Alcántara, vuelve a tener un lugar donde tomar un café, encontrarse con los vecinos o charlar un rato. La responsable de que el pueblo haya recuperado su único bar es Sara, una joven de 27 años que ha decidido emprender una nueva aventura empresarial cuando apenas le quedan tres o cuatro semanas para dar a luz.

Con un hijo pequeño y otro a punto de nacer, Sara abrió este viernes las puertas de su establecimiento, convencida de que el pueblo no podía permitirse perder uno de sus principales espacios de convivencia. "Es una locura porque me quedan tres o cuatro semanas para dar a luz, pero me tenía que lanzar porque un bar cerrado, con la poca gente que hay en la campiña... si le quitas esto, le vas quitando vida", explica la propietaria.

La respuesta de los vecinos no se hizo esperar. En su primer día de funcionamiento, el local registró una gran afluencia de clientes. "Hemos abierto ayer y el bar llenito, el bar lleno", asegura Sara. Los habitantes de la pedanía destacan la valentía de la joven emprendedora y celebran una apertura que consideran fundamental para la vida del pueblo. "Es muy valiente", señala un vecino, mientras otros destacan que es "una buena chica y trabajadora" y le desean suerte en esta nueva etapa.

Para muchos, la reapertura supone recuperar mucho más que un negocio. "Si no hay bar, no hay vida ninguna. Por lo menos ahora unos van, otros vienen y se ve gente circular", resume uno de los vecinos. Otra residente lo define como "un punto de encuentro de todos los vecinos, donde venimos, charlamos y lo pasamos genial".

Mientras espera la llegada de su segundo hijo, Sara asegura que continuará al frente del negocio hasta que el cuerpo se lo permita. "A la mínima que puedo me siento un poquito porque ya no puede más el cuerpo", bromea. Y cuando llegue el bebé tocará hacer un pequeño paréntesis hasta que atender la barra y dar biberones sean compatibles.